Juana de Arco (1916)
La pasión de Juana de Arco
Juana de Arco (1948)
Juana de Arco (1954)
Santa Juana (La dama de hierro)
El proceso de Juana de Arco
Juana de Arco I – Las batallas
Juana de Arco II – Las prisiones
Juana de Arco de Luc Besson
Juana de Arco (1999)

Juana de Arco ha llamado poderosamente la atención del séptimo arte. Su vida ha dado multitud de adaptaciones, siendo el personaje religioso más representado tras Jesús de Nazaret. El carácter épico de su historia y su figura juvenil han atraído a directores de la talla de Bresson, Dreyer, Rossellini, Preminger, DeMille, Rivette o Victor Fleming.

 
Juana de Arco (1916 | Cecil B. DeMille): la primera adaptación de entidad fue una superproducción llevada a cabo por Cecil B. DeMille en sus primeros años. El director buscaba la espectacularidad, un objetivo conseguido gracias a su hábil dirección de las masas en las secuencias de las batallas. Por contra, la escasa fidelidad a la historia real le resta valor a este largometraje, concebido con fines propagandísticos de apoyo a la intervención de Estados Unidos en la I Guerra Mundial.

 
La pasión de Juana de Arco 1928 | (Carl Theodor Dreyer): en los últimos años del cine mudo, el danés Dreyer se enfrentó a la tarea de contar la vida de la heroína francesa. Desarrolla, de manera escrupulosa, las actas originales del juicio mediante unos bellos primeros planos y una prodigiosa interpretación de Maria Falconetti, que no haría nada reseñable, ni antes ni después, pero que quedaría inmortalizada para la historia del cine con su atormentada composición de Juana. Una obra maestra indiscutible y toda una lección de cine por parte de Dreyer.

 
Juana de Arco (1948 | Victor Fleming): la conjunción entre un amplio presupuesto, el talento de Victor Fleming (Lo que el viento se llevó) y de una Ingrid Bergman muy interesada en representar a la santa, no dio los frutos artísticos y económicos deseados. El resultado de la cinta es muy edulcorado, aunque destacan los medios con los que contó. De hecho, ganó 2 Oscar en categorías técnicas.

 
Juana de Arco (1954 | Roberto Rossellini): Ingrid Bergman volvería a interpretar a un personaje que le apasionaba, esta vez bajo la dirección de su, por entonces, marido Roberto Rossellini. Este oratorio dramático de puesta en escena surrealista, es la versión más singular sobra Juana. En ella, Juana hace balance de su vida y de sus designios divinos, con el apoyo espiritual de un dominico.

 
Santa Juana (La dama de hierro) (1957 | Otto Preminger): Otto Preminger se acercó a la figura de la santa francesa con este film de estilo teatral. Para el papel protagonista contó con una debutante, Jean Seberg, elegida entre miles de candidatas. Se resiente por las incongruencias de un guión en el que un católico, Graham Greene, adaptó la novela de un agnóstico, George Bernard Shaw.

 
El proceso de Juana de Arco (1962 | Robert Bresson): el personalísimo Robert Bresson, uno de los grandes del cine espiritual, abordó el mismo periodo de la vida de Juana, su juicio y condena, que la versión de Dreyer. Con un estilo mucho más sobrio y pausado y con la participación de actores no profesionales, consigue una de las mejores adaptaciones sobre la Doncella de Orleans, aunque no llega al nivel de la obra maestra de Dreyer, con la que es inevitable la comparación.

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Juana de Arco I – Las batallas / Juana de Arco II – Las prisiones (1994 | Jacques Rivette): dos largometrajes necesitó el francés Jacques Rivette para dar su visión personal sobre Juana. No desaprovechó la ocasión y consiguió dos rigurosas e inspiradas películas en las que sobresale Sandrine Bonnaire, que efectuó una matizada, juvenil y estimulante interpretación de Juana. Los filmes aún no han sido editados en castellano.

 
Juana de Arco de Luc Besson (1999 | Luc Besson): en 1999 llegaron dos biopics muy distintos sobre la patrona de Francia. El que nos ocupa fue dirigido por Luc Besson, experto en cine de acción, que hizo hincapié en la épica de la historia y del personaje, interpretado por Milla Jovovich. La cinta, violenta e histriónica, tiene su principal talón de Aquiles en una histérica Juana, sobre la que Besson no aclara si está movida por Dios o por alucinaciones. Una lástima, porque desaprovecha un reparto con actores del nivel de Dustin Hoffman, John Malkovich y Faye Dunaway.

 
Juana de Arco (1999 | Christian Duguay): esta versión televisiva relata la vida de Juana desde sus humildes orígenes hasta su dramático final. La correcta conjunción entre un estilo pretendidamente efectivista, su vistosa ambientación y la buena interpretación de Leelee Sobieski, dan como resultado un film muy grato y más asequible para el público que otras adaptaciones. Entre los secundarios figuran los experimentados Peter O’Toole, Shirley MacLaine y Maximilian Schell.