Icono de Camino de Emaús

Desde hace unos días, la cabecera de la web luce una renovada imagen. En realidad, se trata de una pequeña actualización del anterior logo, puesto que la leyenda “Camino de Emaús” continúa con el mismo aspecto que ha tenido durante los últimos siete años.

La modificación reside en la incorporación de unos sencillos trazos, que tienen un doble significado. En primer lugar, representan dos trayectos que se encuentran, como alegoría del cruce de caminos recogido en el pasaje de Lucas. El texto nos habla de la decepción de dos discípulos de Jesús, contrariados por la muerte del que consideraban el Mesías. Su desilusión era tal que ni siquiera se percataron, en un primer momento, de la presencia del Maestro. Sin embargo, más adelante reconocen a Cristo y toman conciencia de que es Él con quien se han cruzado, en vez de un forastero. La experiencia transforma su interior y se sienten apremiados a contar lo que les ha sucedido; su itinerario de fe toma una dirección distinta.

Por otro lado, la disposición de las líneas en torno a la ovalada “C” del título también hace alusión a una custodia, ya que la otra gran clave del relato de Lucas llega en la cena, con la bendición del pan por parte del Nazareno, entregándose a sus discípulos. En ese justo instante sus ojos se abrieron, según apunta el evangelista, hallando la respuesta a su petición “Quédate con nosotros…” (Lc 24, 21), pues Cristo permanece a nuestro lado -se queda con nosotros- de una manera palpable en la Eucaristía.