Manuel Díaz Buiza

Manolo Díaz Buiza es un fraile franciscano nacido en Villafranca de los Barros (Badajoz) hace 49 años, que nos ha marcado a los que, en mayor o menor medida, hemos tenido la suerte de conocerle. Muchos años han sido los que ha estado en Cáceres, vinculado a las comunidades franciscanas, al colegio San Antonio y a los grupos de jóvenes. Fue pregonero de la Semana Santa cacereña en 2014, con un pregón atípico y difícil de olvidar. Manolo es un fraile carismático, siempre amable y un gran orador; sus homilías no dejan indiferente a nadie. Desde que le conocí en la iglesia de Santo Domingo, he tenido siempre la sensación de encontrarme con alguien enamorado del Evangelio y del ejemplo de san Francisco de Asís. Siempre formará parte del patrimonio personal de todos aquellos que le hemos conocido. Actualmente está en el colegio de la Inmaculada de Cartagena y ha sido encomendado para llevar la pastoral en los 14 colegios de su Provincia. A continuación, os dejamos con la entrevista:

 
¿Qué supone para para ti que el Papa esté teniendo tan presente a Francisco de Asís en su pontificado?

Lo mismo que supuso para su época San Francisco, aire renovado, sencillez por los cuatro costados, una manera de hablar de Dios y unos gestos que todos entienden. En fin, Francisco renovó la Iglesia de su tiempo y el Papa Francisco lo mismo está haciendo en este momento crucial de la historia de la humanidad.

 
Durante años has trabajado en el ámbito de las vocaciones, ¿cómo ves la situación actual con respecto a este tema?

En mis años al servicio de los jóvenes, en el ámbito tanto de la pastoral juvenil como la vocacional, nunca he tenido la más mínima duda de que Dios sigue llamando. Del mismo modo que a medida que iban pasando los años de mi estar entre los jóvenes, he percibido dónde puede estar la clave en este mal llamado tema de la “crisis vocacional”: la escucha. Vivimos en una sociedad del ruido, de las prisas, de la comida rápida, de la falta de tiempo para todo; en una sociedad tan rica en valores que uno no sabe cuál elegir; tan llena de contrastes que conviven lamentablemente codo a codo la soledad de muchos con la intensidad de las relaciones virtuales de otros, donde muy a menudo se confunde el amar las cosas y usar a las personas y asentar la identidad; en el tener más que en el ser, en lo que parece; en el físico, más que en el interior, y claro está, todo esto conlleva que difícilmente podamos escuchar nuestro interior. Vivimos tan ajenos a lo que pasa dentro de nosotros, que es casi imposible poder escuchar la suave voz del Señor que desde nuestro interior nos susurra al corazón lo mucho que nos quiere. ¡Si nos atreviéramos a adentrarnos en nuestro interior!

 
¿Qué te llevó a dedicarte a la vida religiosa?

La pasión. Sí, la pasión. La vida religiosa en su esencia y en su manera de estar en medio del mundo, me hace estar “atento”, en “alerta” para vivir la fe en el Señor Jesús al estilo de Francisco y Clara de Asís. Hay que vivir cada día como si fuera el último, hay que ponerle alma, vida y corazón, a todo lo que vivimos y hacemos.

 
¿Cómo asumís los frailes el inevitable hecho de tener que hacer “mudanza” cada cierto tiempo?

Oxigena y es una muy buena cura de humildad. Así expresamos los religiosos nuestra disponibilidad. Sin duda, cuesta y mucho, pero después uno descubre, como en todas las cosas, la grandeza de Dios. El mundo de mis relaciones, de mis múltiples servicios, de los diversos lugares, no empobrece mi alma, al contrario, la ensancha. Ahora, no lo puedo negar, un cachito de mi corazón se quedó en Cáceres.

 
Dinos cómo valoras la adaptación de la orden franciscana a nuestro tiempo.

En estos tiempos de las prisas, de las relaciones virtuales, de la presencia en la red, los Hermanos Menores no nos quedamos atrás, los desafíos siempre son inmensos, pero las ganas también nos acompañan. Somos los “hijos del pueblo” y como tales, el carisma franciscano en todo tiempo y lugar, ha querido mostrar el rostro más cercano y acogedor de la Fe. Siempre hemos querido pregonar a los cuatro vientos que Dios es fraternidad.

 
Eres muy activo en las redes sociales, ¿crees que Internet se aprovecha lo suficiente desde el ámbito evangelizador?

Yo no soy muy activo en las redes sociales, no tengo mi marca personal, sé que lo que no exista en la red es como si no existiera. Me tengo que hacer más presente, por lo pronto en mi Facebook ofrezco cada día la reflexión del Evangelio.

 
Y ahora brevemente…

Una película:
La historia de Marie Heurtin.

 
Un libro:
Sabiduría de un pobre de Éloi Leclerc.

 
Una canción:
Imagine de John Lennon.

 
Un santo o personaje que te inspire:
¡¡¡¡San Francisco de Asís!!!!

 
Una fecha importante en tu vida:
Mejor dos: el día en que me hice fraile y el día que me hice sacerdote.