Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia

Fotografía: Adrien Sifre (Creative Commons)

Usted hace constantemente actos de fe, o ¿acaso no es un acto de fe subirse en el ascensor cada mañana al salir de casa o para entrar a la oficina?, o ¿no es un acto de fe ponerse a 120 km/h en la autopista dentro de un artefacto lleno de engranajes y articulaciones?, o ¿no es un acto de fe volar en un avión?,…

Esto no le parecen actos de fe, puesto que basándose en la razón confía que hay ingenieros detrás de todos estos equipos y vehículos que saben lo que hacen, ha visto que estas cosas normalmente funcionan durante un tiempo y ni siquiera se para a pensar las consecuencias de un fallo mecánico.

¿Tendría esa misma fe un hombre de la Edad Media si de pronto lo metieras en un avión en pleno vuelo?

Al fin y al cabo son actos de fe basados en la razón.

En otro plano distinto, usted sabe que su sangre circula, que su respiración funciona, que su aparato digestivo y otras funciones necesarias para la vida funcionan de forma autónoma. No necesita controlarlas, no tiene que pensar en ellas, sencillamente le ocurren. Igualmente confía en que funcionará la Inteligencia detrás capaz de equilibrar estas funciones al menos durante un tiempo, porque está claro que usted no las ha inventado ni las gobierna, sin embargo tiene fe en que todo seguirá funcionando.

Puede pensar que es casualidad, pero está claro que la temperatura de su cuerpo está regulada y sube para eliminar bacterias o virus cuando enferma y eso es Inteligencia que usted no controla.

Puede engañar a una semilla en un invernadero y hacer que dé fruto fuera de temporada, pero no sabe realmente porqué nace el fruto en esas condiciones y no en otras. Eso no lo controla, esa parte no la entiende.

Sabe que los planetas giran; que los imanes se atraen; que se produce electricidad; que hay leyes que calculan todas esas fuerzas; que hay sólidos, líquidos y gases que se comportan conforme a reglas muy precisas; que hay miles de colores que vibran en diferentes frecuencias del espectro visual; que lo mismo ocurre con los sonidos. Sabe que hay cuerpos geométricos, triángulos, cuadrados, pirámides, conos, cuerpos de revolución, paralelepípedos… que se atienen a leyes matemáticas muy exactas; sabe que hay animales, mamíferos, aves, insectos, peces, reptiles, bacterias, parásitos,…; sabe que un solo cromosoma de cualquiera de éstos puede tener tanta información como la Biblioteca Nacional; que hay millones de granos de arena diferentes uno de otro con cualidades muy concretas; que hay plantas, árboles, arbustos, hongos, etc, metales y no metales, minerales de todo tipo y características diferentes y necesarios para la vida; sabe que hay estrellas, satélites y planetas, galaxias que viajan en el espacio, cometas, enanas blancas y agujeros negros, etc, átomos, protones, neutrones electrones, positrones, partículas alfa, rayos gamma, etc.

Usted tiene fe en que todas las cosas seguirán existiendo y funcionando conforme a sus leyes, aunque realmente no sabe por qué pasan estas cosas. Sí, claro, porque los electrones se mueven, porque los polos opuestos se atraen, claro, claro,… …sí, pero ¿por qué?, ¿por qué tenemos forma humana y no somos, por ejemplo, plasma inteligente?, ¿ha sugerido usted a la naturaleza que todo esto sea de una forma y no de otra?

Aunque piense que todo es por casualidad, está claro que casualmente hay una inteligencia detrás. Pero estará de acuerdo en que esa consciencia, esa fina, fina Inteligencia no la controla en absoluto y tiene fe en que mañana seguirá funcionando. Por supuesto, también lo basa en la razón. Ha sido así durante toda su vida, no tendría por qué cambiar.

Usted sabe que ocurren estas cosas, y que ocurren de forma ordenada todos lo días a cada instante en un equilibrio perfecto que usted no controla y es consciente de que no sabe por qué ocurren estas cosas.

Puede ser que piense que todo esto se puso en marcha así, por casualidad, en un momento, hace mucho tiempo y ya no se puede parar. Algo así como que no se puede detener la bala que se acaba de disparar. Pero pudiera ser que no, que realmente todo se debe a que, instante tras instante, la Inteligencia esa que usted no controla, esté sujetando cada cosa creada con su mirada y que el milagro de la Creación sólo ocurra en este instante preciso y en cada instante.

Usted que puede estar muy preparado académicamente y además vive en el siglo XXI sabe todo esto y tiene fe en que todo seguirá su curso, pero dice que no cree en Dios.

Pero no se preocupe no es lo importante que usted crea en Dios. Lo importante es que Dios cree en usted y, por eso, amanecerá de nuevo.