Televisor

Fotografía: Shannon (Creative Commons)

En noviembre de 2010 publicamos la noticia de la creación de 13 Tv, haciéndonos eco del objetivo marcado por sus promotores de ofrecer “contenidos alejados de la agresividad, la crispación política y la frivolidad social”. A día de hoy, lo que encontramos en esta cadena no se ajusta a estos principios. La Conferencia Episcopal Española es la máxima accionista del canal y, según he podido leer en algunos medios, parece que existe la intención, impulsada por su nuevo presidente D. Ricardo Blázquez, de reconducir sus contenidos. Otras informaciones señalan, incluso, que la CEE quiere desvincularse de la cadena.

Bien, desconozco la mayor o menor veracidad de esas informaciones, por lo que voy a centrarme en hablar de lo que veo y he de decir que esto no se ajusta al tipo de canal en el que debe participar la Iglesia católica. No pongo en tela de juicio la valía de los profesionales que trabajan en 13 Tv. La cuestión es que los contenidos cristianos ocupan un lugar claramente secundario, con algún espacio a horas de poca audiencia, un bucle con las mismas películas religiosas y algunos grandes eventos como la JMJ, muy bien conducidos, pero puntuales. El grueso fundamental de la cadena lo ocupan los debates políticos, donde falta pluralidad y, a veces, sobra agresividad. Es evidente que la CEE no controla al 100% los contenidos y por eso es lógico que se esté replanteando su lugar en el canal.

La Iglesia tiene que hacer valer su doctrina y no la de ningún partido, debe apostar por un espacio para la evangelización -los contenidos religiosos no tienen por qué ser aburridos- y, por supuesto, para el entretenimiento. Puede que este canal que describo tuviera que cerrar porque no fuera rentable, pero sería congruente. Estamos desaprovechando, en cierto modo, el efecto llamada del papa Francisco hacia los alejados, siendo coparticipes de contenidos políticos. Al ciudadano le interesa lo que dice el papa, por supuesto, lo que no le gusta es la incoherencia y lo que debemos hacer es tender puentes, evitando la crispación. Aparte de la rentabilidad, no hay motivo para que la Iglesia no tenga un canal que sirva como vehículo para llevar a la gente su labor espiritual y caritativa. A día de hoy, 13 Tv dista mucho de ser ese medio.