“A vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que
he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me
habéis elegido vosotros a mi, sino que yo os he
elegido a vosotros para que vayáis y deis fruto y
vuestro fruto permanezca.”

Jn 15; 15-16

Azafrán púrpura

PapaPiper (Creative Commons)

NO SOMOS MEJORES

No somos mejores
que tanta gente en el mundo
que despierta cada mañana
e intenta sobrevivir
en un mundo que no entiende.

No somos mejores
que tantas personas
que tratan de ser felices
y buscan una respuesta
que les dé seguridad
que les aparte del miedo,
que les proteja del frío.

Respuestas para vivir,
sintiendo en el interior
que existen muchas razones
para habitar este mundo.

Que cada uno de nosotros
somos parte indispensable
de una Vida que trasciende
a la pura realidad,
que vemos con nuestros ojos.

No somos mejores…

Sólo hemos aprendido,
Tú nos lo has enseñado,
a descubrir otro mundo
en el mundo que habitamos.

Hemos aprendido a ver
nuestro mundo desde el Cielo,
nuestra vida desde Ti.

Y a la luz de tu mirada
salimos de las tinieblas,
de esta pobre oscuridad
en la que está nuestra vida
y nos despegas del mundo,
nos enseñas quiénes somos:
La pobreza y la grandeza.

La pobreza como origen.
La grandeza como reto.
La pobreza, el lugar
desde donde ser conscientes
de cuánto te necesitamos.

La grandeza, nuestra meta.
La grandeza para ver
que hay otro mundo en éste.
La grandeza que no es nuestra,
que sólo viene de Ti
y sólo da fruto en Ti.

No somos mejores…

Simplemente descubrimos
¿Quién sabe por qué razón?
que no podemos vivir
sin pedirte cada día
que mantengas encendida
la lámpara que nos diste
que llena de luz el mundo
y brilla en la oscuridad.

“Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea;…
Señor, ¿Que es el hombre para que te fijes en él?
¿qué los hijos de Adan para que pienses en ellos?”

Salmo 143; 1,3