Éste ha sido el año del cine oriental, al menos, en cuanto a valores humanos se refiere. Desde aquellas latitudes nos han llegado una serie de películas sencillas, emotivas y con grandes valores familiares. Por eso, acaparan tres de los cinco puestos de nuestra lista de 2013. Los otros corresponden a Gravity y a lo último de Cotelo que, con muy pocos recursos publicitarios, nuevamente está llegando muy lejos. La mayoría de los películas que aquí recogemos se han estrenado hace muy poco y aún no hemos tenido tiempo de hablaros más en profundidad sobre ellos. Lo iremos haciendo más adelante.

 

1

Una familia de Tokio Este magnífico remake del clásico de Ozu Cuentos de Tokio, relata el viaje de un matrimonio de ancianos, que se traslada a la ciudad para visitar a sus tres hijos. Estos están tan absorbidos por sus respectivas ocupaciones, que apenas dedican tiempo a sus progenitores. El veterano Yamada firma un emotivo largometraje sobre la pérdida de valores y el ajetreado ritmo de la sociedad moderna, desplegando su historia con una gran pureza narrativa y con unos personajes de un amplio registro dramático. La producción ganó la Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid y eso ha impulsado su distribución en España que, pese a todo, ha sido bastante limitada.


2
Gravity
Alfonso Cuarón

Gravity Gravity ha sido una de las grandes películas del año y es una de las favoritas para la próxima edición de los Oscar. Su estilo hiperrealista y sus apabullantes secuencias la convierten en todo un acontencimiento visual. Sin embargo, su autor, el mexicano Alfonso Cuarón, no se queda en el envoltorio y desarrolla una audaz reflexión existencial, articulada en torno al momento crítico por el que atraviesan dos astronautas al quedar a la deriva en el espacio, tras perder su trasbordador en un accidente.


3
Mary’s Land (Tierra de María)
Juan Manuel Cotelo

Mary's Land (Tierra de María) Después el éxito de La última cima, hace tres años, Infinito + 1 ha estrenado una nueva propuesta de cine religioso de calidad, atractivo y con un lenguaje adaptado al siglo XXI, que combina documental y ficción. Su director, Juan Manuel Cotelo, recorre diferentes países para recabar los testimonios de personas que han vivido profundas experiencias de conversión. Nuevamente está obteniendo unas excelentes recaudaciones por sala en la taquilla española, con una singular campaña de promoción en la que es el público el que está demandando verla.


4
La bicicleta verde
Haifaa Al-Mansour

La bicicleta verde La bicicleta verde ha sido la primera película dirigida por una mujer en Arabia Saudí, de la mano de Haifaa Al-Mansour. Denuncia la injusta situación de la mujer en su país, tomando como personaje central a Wadjda, una niña que está prendada de una bicicleta que venden cerca de su casa y que se resiste a aceptar que no esté bien visto que una chica monte en bicicleta. Frente a los convencionalismos sociales, se revela la mirada libre de prejuicios Wadjda y de su amigo Abdullah. Una de las grandes sorpresas del año.


5
De tal padre, tal hijo
Hirokazu Koreeda

De tal padre, tal hijo El que no sorprende es el japonés Hirokazu Koreeda, quien sabe indagar en sus propias experiencias personales, para trasladarlas con maestría a la gran pantalla. Después de Nadie sabe, Still Walking (Caminando) y Kiseki (Milagro), vuelve a entregar un drama familiar de altura, en el que ahonda en la figura paterna y cuestiona si prevalecen los lazos de sangre o los del cariño, en torno a unos padres que reciben la noticia de que su hijo fue cambiado al nacer. La cinta ganó el Premio del Jurado en Cannes, en la última edición.