4 estrellas
8
El exorcista
Título original: The Exorcist
Año: 1973
País: Estados Unidos
Duración: 122 min.
Género: Terror
Categoría: Sacerdotes
Calificación moral: +18
Director: William Friedkin
Guión: William Peter Blatty
Música: Jack Nitzsche
Fotografía: Owen Roizman
Reparto: Ellen Burstyn, Max von Sydow, Lee J. Cobb, Kitty Winn, Jack MacGowran, Jason Miller, Linda Blair

Regan, una niña de doce años, comienza a sufrir unos extraños trastornos. Las numerosas pruebas clínicas a las que es sometida no ofrecen ningún resultado esclarecedor, puesto que no revelan anomalía alguna. Descontenta con el diagnóstico médico de la chica, su madre se pone en contacto con el padre Karras para que practique un exorcismo a su hija. Para esta delicada tarea, el religioso contará con la ayuda del padre Merrin; un sacerdote experto en esta práctica.

La figura del exorcista ha sido recurrente en el séptimo arte desde el estreno de esta película, pero allá por los años 70 el desconocimiento era tal, que la Warner Bros, de acuerdo con el guionista William Peter Blatty, quiso cambiar el título del largometraje, tras verificar que ni siquiera los miembros del equipo tenían idea de qué era un exorcista. Sin embargo, finalmente esto no supuso un obstáculo para que la propuesta fuera un rotundo éxito de crítica y público, convirtiéndose en uno de los grandes clásicos del cine de terror.

William Peter Blatty trasladó al guión su propia novela, inspirada en el caso real de un muchacho de trece años de Maryland, en 1949. William Friedkin, por su parte, dirigió la cinta más importante de su carrera, valiéndose de todo tipo de artimañas para crispar a sus actores, principalmente antes de las secuencias de exorcismos. Las víctimas de sus métodos fueron el debutante Jason Miller, elegido para interpretar al padre Karras -en detrimento de candidatos como Marlon Brando o Jack Nicholson-, y un estupendo Max von Sydow, en uno de sus papeles más emblemáticos. Además, William O’Malley, un auténtico sacerdote, dio vida al padre Dyer.

El relato nos presenta a un enigmático padre Karras inmerso en una crisis de fe, que hará aún más cuesta arriba la situación con la que debe lidiar. En un primer momento, tratará de afrontar el problema desde su condición de psiquiatra. Su decisión encontrará la oposición de la madre de Regan, que le pide actuar como clérigo pues, aunque no es creyente, ha comprobado las limitaciones de la ciencia en el caso de su hija. Esta petición entrará en conflicto con los preceptos marcados por los médicos, que no creen en la veracidad de los exorcismos.

El film es terrorífico, violento, a ratos desagradable e incluso blasfemo; aspectos que pueden herir al espectador. Su visión del mal es muy cruda y obscena. En contraposición, los sacerdotes son los héroes de la historia. Aparecen como hombres mundanos, con sus carencias, pero como representantes de Cristo en la tierra e instrumento de Éste para luchar contra el mal.

La producción fue premiada con 2 Oscar, en las categorías de mejor guión adaptado y sonido, de 10 nominaciones. También se llevó 4 Globos de Oro, entre ellos, el de mejor película en el apartado de drama. En el año 2000, se volvió a proyectar en los cines una edición remasterizada, con el agregado de El montaje del director, en la que se añadieron nuevas secuencias.

El exorcista (fotograma)