7
estrellas-3-5
Título original: Jungfrukällan
Año: 1960
País: Suecia
Duración: 89 min.
Género: Drama
Categoría: Simbología cristiana, Protestantes
Calificación moral: +13
Director: Ingmar Bergman
Guión: Ulla Isaksson
Música: Erik Nordgren
Fotografía: Sven Nykvist
Reparto: Max von Sydow, Birgitta Valberg, Gunnel Lindblom, Birgitta Pettersson, Axel Düberg, Tor Isedal, Allan Edwall
El manantial de la doncella
Siglo XIV. La dulce Karin es la única hija de un matrimonio que la adora. Un día se introduce en el bosque camino de la iglesia para llevar velas a la Virgen. Le acompaña Ingeri, una joven embarazada acogida por sus padres, que envidia la pureza de Karin. Durante el trayecto, Ingeri decide dar marcha atrás y Karin prosigue sola. Por el camino le asaltan unos pastores que la violan y la asesinan. Tras perpetrar su horrible crimen, piden cobijo en la casa de los padres de Karin, ignorando que es a su hija a quien han matado.

Bergman aborda temas habituales en su filmografía como la religión, el pecado, el perdón o sus preguntas acerca de Dios. El guión de Ulla Isaksson, que tiene pequeñas incongruencias, se basa en una leyenda medieval sueca. La fuerza narrativa de las imágenes, estupendamente fotografiadas, dotan de magnetismo a una película muy violenta y bella a la vez, que ha servido de inspiración a otros cineastas europeos. Ganó el Oscar y el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa.

[El siguiente comentario revela partes importantes de la trama]
Cuando los padres de Karin se enteran de que su hija ha sido asesinada, deciden vengarse de sus verdugos. Consumada su venganza, salen al bosque a buscar el cuerpo de su hija. Al encontrar a Karin, su padre le pregunta a Dios por su silencio ante el terrible crimen contra su inocente hija y su posterior venganza. Desesperado, se responde a sí mismo que, aunque no lo comprenda, no puede vivir sin Dios y no puede continuar sin el perdón Divino. Cuando le ruega a Dios que le perdone, prometiéndole construir una iglesia para expiar sus pecados, de la tierra en la que estaba apoyada Karin, brota milagrosamente un manantial. Ingeri, embarazada sin marido ni pareja, e idólatra del dios pagano Odín, se purifica limpiándose con el agua. La escena es de una enorme belleza.

El manantial de la doncella