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estrellas-3-5
Título original: The Song of Bernadette
Año: 1943
País: Estados Unidos
Duración: 151 min.
Género: Drama, Biográfico
Categoría: Santos y beatos
Calificación moral: TP
Director: Henry King
Guión: George Seaton
Música: Alfred Newman
Fotografía: Arthur C. Miller
Reparto: Jennifer Jones, William Eythe, Charles Bickford, Vincent Price, Lee J. Cobb, Gladys Cooper, Anne Revere
La canción de Bernadette
Bernadette Soubirous pertenece a una familia pobre afincada en la localidad francesa de Lourdes. Las condiciones de salubridad de la vivienda en la que reside no son las mejores, lo cual agrava su, ya de por sí, frágil salud. Un día, junto a la gruta de Massabielle, se le aparece la Virgen María. Esta visión y las que posteriormente seguirá teniendo, generan un gran revuelo entre los habitantes del pueblo, y el rechazo y escepticismo de las autoridades políticas y religiosas. En la gruta, brota un manantial tras cavar Bernadette en la tierra con sus propias manos, según las instrucciones de María. La noticia de las curaciones milagrosas obradas a través del agua de este manantial, se extienden por todo el país y Lourdes empieza a convertirse en un lugar de peregrinación.

Biografía de Bernadette Soubirous, proclamada santa en 1933 por el papa Pío XI. Se basa en un libro de Franz Werfel, que recoge los hechos reales. Werfel, que no era católico sino judío, consiguió escapar, junto con su mujer, del ejército nazi. Escribió el libro en cumplimiento a una promesa que, en su desesperación, realizó en Lourdes, donde estuvo refugiado en 1940, mientras intentaba huir. El largometraje recibió 12 nominaciones a los Oscar, obteniendo 4 premios: actriz, fotografía -blanco y negro-, banda sonora -comedia o drama- y dirección artística -blanco y negro-. Además, cosechó 3 Globos de Oro, entre ellos, el de mejor película -drama-.

Contenido cristiano
Es muy significativo que María no eligiese a un teólogo, sino a una chica de escasa instrucción pero sencilla de corazón, para revelarle que era la Inmaculada Concepción, en un momento en el que se estaba debatiendo este dogma. “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla” (Lc 10,21).

“Para aquellos que creen en Dios, toda explicación es innecesaria. Para los que no creen, no hay explicación posible”. Sobre la veracidad de las apariciones de Lourdes, de Fátima o de cualquier otro fenómeno milagroso, no bastan los testimonios o las pruebas cuando no hay fe: “… no harán caso ni aunque resucite un muerto” (Lc 16,31). En nuestro escéptico mundo, muchos creen que es probable que un Ser Todopoderoso sea el autor de la magna obra de la vida, el cielo, la tierra… pero resulta paradójico que cueste más creer que puedan existir “pequeños milagros”, como el de Lourdes.

La canción de Bernadette