3,5 estrellas
7
Rey de reyes (1927)
Título original: The King of Kings
Año: 1927
País: Estados Unidos
Duración: 155 min.
Género: Drama, Histórico
Categoría: Jesucristo
Calificación moral: TP
Director: Cecil B. DeMille
Guión: Jeanie Macpherson
Música: Hugo Riesenfeld
Fotografía: J. Peverell Marley
Reparto: H. B. Warner, Dorothy Cumming, Ernest Torrence, Jacqueline Logan, Joseph Schildkraut

Cerca del crepúsculo del cine mudo, Cecil B. DeMille firmó una de las aproximaciones más significativas a la vida de Cristo, realizadas en esta etapa inicial del séptimo arte. Su película es ciertamente irregular, pero supuso un gran logro técnico para la época.

La versión extendida del largometraje tiene una duración de más de dos horas y media, y se estructura en dos partes de un metraje similar. La primera está dedicada a la predicación y milagros del Nazareno, mientras que la segunda recoge su Pasión y Resurrección. Aunque fue rodada mayoritariamente en blanco y negro, algunos fragmentos se filmaron con el novedoso sistema de Technicolor.

El relato arranca de una manera desconcertante, mostrándonos a María Magdalena como una rica cortesana, amante de Judas. El prólogo es muy estrambótico y deja patente el gusto por el espectáculo del autor, aun a costa de sacrificar el rigor histórico. Sin embargo, más adelante DeMille da muestras su capacidad narrativa con la entrada en escena de Jesús, al que descubrimos a través de los ojos de un niño ciego al que acaba de sanar. El recurso es verdaderamente sobresaliente y supone un punto de inflexión para una cinta que, a partir de ahí, comienza a remontar el vuelo.

La obra contiene imágenes muy bellas y capítulos tan logrados como la escenificación de la resurrección de Lázaro. En todo momento, se presenta a Jesucristo envuelto en un halo de solemnidad, en los rasgos del inglés H. B. Warner, quien logra hacer cercano al Mesías, dentro de su subrayado misticismo. A nivel estético, Warner difiere notablemente de otros estereotipos cinematográficos posteriores, pues ya superaba los cincuenta años e, incluso, contaba con casi veinte más que Dorothy Cumming; la intérprete que representó a la Virgen María.

Rey de reyes (1927) (fotograma)