6
estrellas-3
Título original: Offret
Año: 1986
País: Suecia, Reino Unido, Francia
Duración: 145 min.
Género: Drama
Categoría: Simbología cristiana
Calificación moral: +13
Director: Andrei Tarkovsky
Guión: Andrei Tarkovsky
Música: Johann Sebastian Bach
Fotografía: Sven Nykvist
Reparto: Erland Josephson, Susan Fleetwood, Allan Edwall, Guðrún Gísladóttir, Sven Wollter, Valérie Mairesse, Filippa Franzén
Sacrificio
Durante la fiesta de cumpleaños de Alexander, llega la aterradora noticia de que ha estallado una guerra nuclear. Angustiado, Alexander hace una plegaria a Dios prometiéndole renunciar a todo lo que le une a la vida, a cambio de que salve a su familia.

Personalísima obra de Andrei Tarkovsky, como lo son todas sus películas, en la que denuncia la falta de espiritualidad en el mundo moderno. El director soviético llevó a cabo su obra póstuma en Suecia, donde vivía exiliado por el acoso al que le habían sometido las autoridades soviéticas por sus temáticas religiosas. El contenido de la cinta y su hermosa estética, con sus bellos paisajes, inevitablemente recuerdan al cine de Ingmar Bergman. Contribuye a este hecho, la presencia del colaborador de Bergman, Sven Nykvist, como director de fotografía.

Este testamento cinematográfico de Tarkovsky, está cargado de reflexiones filosóficas. La mirada del cineasta se detiene ante Dios mientras, enfermo de cáncer, vislumbraba el final de su vida. El film está dedicado a su hijo, quien recogió el Gran Premio del Jurado en Cannes, porque el avance de la enfermedad se lo impidió a su padre.

La cinta, considerada por algunos como una obra maestra, está muy bien rodada, pero su carácter contemplativo, con sus interminables silencios y sus secuencias oníricas, unido a su ambigua mezcla de elementos religiosos y esotéricos, la convierten en el clásico ejemplo que produce entusiasmo o rechazo, a partes iguales.

Contenido cristiano
Tarkovsky indaga en la idea de la trascendencia, marcando el camino de la espiritualidad como medio para superar la actitud destructiva del hombre. Habla de la necesidad de ofrecerse a los demás, de sacrificarse por ellos.

Otto, el amigo cartero de Alexander, le convence de que una de sus criadas es una bruja con poder para salvar el mundo. Mediante un sueño, le dice que ella es el medio para poder consumar su sacrificio. Lo más discordante es que no hay contradicción entre los enfoques cristianos y paganos.

Sacrificio