4 estrellas
8
Blancanieves y los siete enanitos
Título original: Snow White and the Seven Dwarfs
Año: 1937
País: Estados Unidos
Duración: 83 min.
Género: Animación
Categoría: Películas infantiles, Walt Disney
Calificación moral: TP
Director: David Hand
Guión: Jacob Grimm, Wilhelm Grimm
Música: Frank Churchill, Leigh Harline, Paul J. Smith
Fotografía:
Reparto:

La malvada reina siente unos incontrolables celos por la belleza de su hijastra Blancanieves. Tanto es así, que ordena deshacerse de la joven, para que nadie en el reino le supere en hermosura. Sin embargo, Blancanieves es perdonada por el que debería haber sido su verdugo y huye para ocultarse en el bosque. Acompañada por los animales del lugar, encuentra una cabaña donde entra a descansar. La casa pertenece a siete enanitos que, al regresar de la mina en la que trabajan, deciden acogerla en su hogar. No estará segura en aquel sitio, porque cuando se entera su madrastra de que sigue con vida, planeará envenenarla con una manzana.

Allá por los años 30, Disney marcó un antes y un después en el cine de animación con esta película que, si bien no fue el primer largometraje animado -cuyo honor corresponde a El apóstol (1917) del argentino Quirino Cristiani-, tuvo una repercusión internacional sin precedentes. El coste de la producción se disparó a lo largo de su realización, llegando al millón y medio de dólares; una cifra muy alta entonces, que quedó más que paliada con el récord de recaudación en su momento. De hecho, con el ajuste de la inflación, estaríamos ante el film de animación más taquillero de la historia.

El ímpetu de Walt Disney para pasar de los habituales cortometrajes de su compañía a una historia que superase los 60 minutos, se vio recompensado con un Óscar honorífico, cuya figura acompañaban otras siete más pequeñas. La cinta fue todo un logro, que plasmaba el encanto del cuento de hadas de los hermanos Grimm e incluía oscuras secuencias de un gran nivel. Estas resultaron bastante aterradoras para los niños de la época.

Argumentalmente daba mucho juego la caracterización de los enanitos, cada uno con un aspecto de su personalidad muy marcado y todos con poca diligencia para la limpieza. Otra razón que ha convertido a esta historia en un clásico, es la fijación de la maliciosa reina contra su propia hijastra Blancanieves. Sus rasgos fueron tomados de la actriz Janet Gaynor, mientras que la madrastra tenía el aspecto de Joan Crawford.

Blancanieves y los siete enanitos (fotograma)