3,5 estrellas
7
El cielo sobre Berlín
Título original: Der Himmel über Berlin
Año: 1987
País: Alemania, Francia
Duración: 128 min.
Género: Drama, Fantástico
Categoría: Películas con valores
Calificación moral: TP
Director: Wim Wenders
Guión: Wim Wenders, Peter Handke, Richard Reitinger
Música: Jürgen Knieper
Fotografía: Henri Alekan
Reparto: Bruno Ganz, Solveig Dommartin, Otto Sander, Curt Bois, Peter Falk, Hans Martin Stier, Elmar Wilms

Dos ángeles sobrevuelan Berlín procurando aliviar a las personas que sufren, quienes sin percibirlo son asistidas por estos enviados de Dios. Uno de ellos, llamado Damiel, no deja de preguntarse qué sienten los seres humanos y cómo sería experimentar cualquier acto cotidiano. Sus anhelos aumentan cuando se enamora de una joven trapecista.

Wim Wenders, cristiano protestante, entrega una película no apta para todas las audiencias, por su compleja estructura narrativa. A través de la observación y las reflexiones de los ángeles retrata la situación que vivía Berlín en los 80, dramáticamente dividida en dos por un muro, y la desolación de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial.

La cinta cuenta con la presencia de Peter Falk, protagonista de la serie Colombo, que se interpreta a sí mismo. Sobresale el aspecto visual de la cinta, que tiene varias escenas en la espectacular Biblioteca Nacional de Berlín. La imagen torna del blanco y negro al color, según si la historia está vista a través de los ojos de los ángeles o de los hombres, respectivamente. El relato es un profundo canto a la paz y al valor de la vida frente al poder destructor del hombre, que una y otra vez devasta a sus semejantes de diferentes maneras y bajo distintos signos.

Wenders, ganador del premio al mejor director en Cannes por este film, rodó años después la secuela ¡Tan lejos, tan cerca!. A finales de los 90, Hollywood hizo el remake City of Angels, con Nicolas Cage y Meg Ryan como protagonistas.

El cielo sobre Berlín (fotograma)

¡Tan lejos, tan cerca!

1993
3 estrellas

¡Tan lejos, tan cerca!

Cassiel observa la vida de los hombres sin apenas poder intervenir en ella. El accidente de una niña provoca tal frustración en él, que se convierte en humano. Este inesperado giro le coloca en un mundo en el que, aunque sigue intentando hacer el bien, todo se vuelve en su contra.

Secuela de El cielo sobre Berlín, que vuelve a reunir a los personajes de la primera para retratar, en este caso, a la capital alemana tras la caída del muro. Destaca la aparición del ex-presidente de la Unión Soviética, Míjail Gorbachov. La trama, a veces, queda relegada a un segundo lugar frente a la complejidad narrativa y la profundidad de las ideas desarrolladas. Los valores cristianos de la cinta están expuestos de un modo más evidente que en su antecesora.

Pocas películas como ésta y su primera parte, han definido mejor la figura de los misteriosos enviados de Dios quienes, según indica el título, están más cerca de lo que imaginamos. Obtuvo el Gran Premio del Jurado en Cannes.

“Somos mensajeros que acercamos a los que están lejos, somos los mensajeros que llevamos la luz a los que están en la oscuridad, somos mensajeros que llevamos la palabra a aquellos que preguntan. No somos luz, no somos mensaje, somos los mensajeros”. De ésta manera explica Cassiel la labor divina que tienen encomendada los ángeles, un trabajo nada sencillo puesto que el ser humano vive instalado en el vacío tras haber dejado de mirar hacia Dios y basar su existencia en el materialismo. Su realizador, Wim Wenders, ofrece su mirada de la sociedad actual que ha relegado a un segundo plano la dimensión espiritual del ser humano.

La constante lucha entre el bien y el mal está representada por Rafaela, un ángel que asiste con amor a las personas que lo necesitan, y un espíritu maligno que trata de llevar odio y confusión al mundo.