4 estrellas
8
Mandarinas
Título original: Mandariinid
Año: 2013
País: Estonia, Georgia
Duración: 87 min.
Género: Drama, Bélico
Categoría: Películas con valores, Estrenos de 2015
Calificación moral: TP
Director: Zaza Urushadze
Guión: Zaza Urushadze
Música: Niaz Diasamidze
Fotografía: Rein Kotov
Reparto: Lembit Ulfsak, Elmo Nüganen, Giorgi Nakashidze, Misha Meskhi, Raivo Trass, Zura Begalishvili

A principios de los 90, con el estallido de la guerra en una provincia de Georgia, la mayoría de los estonios han regresado a su histórica patria, dejando pueblos vacíos. Entre los pocos que se resisten a abandonar su hogar, están el anciano Ivo y su vecino Margus. Frente a sus casas, un tiroteo entre chechenos y georgianos deja varios muertos y dos heridos, uno de cada bando. Ivo acoge a ambos en su casa.

El realizador georgiano Zaza Urushadze trata un episodio del conflicto bélico entre países de la antigua Unión Soviética, sin entrar a juzgar sus causas. Su pretensión va mucho más allá, con una denuncia antibelicista que transciende del ámbito local. El guión, escrito por el propio director, sitúa bajo el mismo techo a dos enemigos con cuentas pendientes. Apaciguará los ánimos Ivo, que consigue que se den una tregua mientras estén en su casa. Los soldados respetan a su buen samaritano, no sólo por su generosidad y fuerte carácter, sino porque en algún lugar de su endurecido corazón valoran su forma de ver la contienda, con una amplitud de miras que coloca la vida por encima de bandos y partidismos. El respeto a las normas del anciano supone, además, el único camino para que los contendientes puedan sanar sus heridas físicas y emocionales.

El título de la cinta hace referencia a la cosecha de mandarinas que Margus se esmera por recolectar, en un lugar con tanta destrucción. Los frutos sirven de metáfora de algo que florece en una tierra marchita por la guerra. La película apela al entendimiento, a tender puentes como forma de acabar con el temor y los prejuicios que provoca el desconocimiento del otro. Esa pretensión abarca también al credo de cada uno, pues las accidentadas circunstancias obligarán a convivir a un musulmán y varios cristianos. Hay que destacar la labor de los actores, junto con la sencilla belleza de la fotografía y la banda sonora de esta coproducción estonio-georgiana, que estuvo nominada al Oscar en la categoría de habla no inglesa.

Mandarinas (fotograma)