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Nuestra hermana pequeña
3,5 estrellasTítulo original: Umimachi Diary
Año: 2015
País: Japón
Duración: 128 min.
Género: Drama
Categoría: Valores espirituales, Estrenos de 2016
Calificación moral: TP
Director: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda
Música: Yôko Kanno
Fotografía: Mikiya Takimoto
Reparto: Haruka Ayase, Masami Nagasawa, Kaho, Suzu Hirose, Ryô Kase, Ryôhei Suzuki, Kentarô Sakaguchi, Jun Fubuki

Sachi, Yoshino y Chika son tres hermanas que viven en Kamakura, bajo el mismo techo. Un día reciben la noticia del fallecimiento de su padre, que las abandonó años atrás y con el que no tenían contacto desde entonces. En el funeral conocen a su hermana Suzu, de quince años, nacida de la relación de su progenitor con otra mujer. Respaldando la iniciativa de Sachi, deciden invitar a la muchacha a que se traslade junto a ellas a la ciudad.

Koreeda continúa contando historias sencillas y familiares, tras las notables De tal padre, tal hijo y Kiseki (Milagro). Basándose en el manga Umimachi Diary, de Akimi Yoshida, nos presenta a una familia desestructurada por un padre mujeriego y una madre que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias. El hueco dejado por ambos lo tuvo que ocupar la mayor de las hermanas, siempre más pendiente de las demás que de ella misma. La mediana no acaba de asentar la cabeza y está más centrada en vivir el momento, que en pensar en el futuro. Por su parte, la pequeña es la más rara de las tres y tiene un novio que le va como anillo al dedo. Para ellas, será un motivo de alegría la jovencísima Suzu, pese a que fue fruto del idilio que acabaría dejándolas a su suerte. Lejos de culpabilizarla por ello, paradójicamente será un punto de inflexión para sus hermanas, que tomarán la dirección inversa a la de sus padres, prefiriendo unir, en vez de separar.

La cinta se extiende por encima de las dos horas, con un ritmo lento, que incluye secuencias que pueden resultar intrascendentes, pero que acaban conformando un agradable conjunto. Koreeda alterna momentos cotidianos con otros cargados de lirismo, como el paseo en bicicleta entre los cerezos en flor. El realizador japonés vuelve a componer un canto a la familia, pero no a una de catálogo, sino a una muy real, con sus problemas y pequeñas discusiones y, también, con las genuinas grandezas de lo auténtico.

Nuestra hermana pequeña (fotograma)