Garabandal, sólo Dios lo sabe

A comienzos de este mes llegó a la cartelera española Garabandal, sólo Dios lo sabe. Actualmente, continúa proyectándose en distintas ciudades de la geografía nacional, a la espera de dar el salto a otros países. La propuesta narra los acontecimientos ocurridos en la pequeña localidad cántabra de San Sebastián de Garabandal, entre 1961 y 1965, cuando cuatro niñas afirmaron haber tenido visiones de san Miguel Arcángel y, más adelante, de la Virgen María.

La película ha sido llevada a cabo por la productora de reciente creación Mater Spei, mediante un equipo amateur de voluntarios, tanto en el apartado interpretativo como en el técnico, bajo la dirección de Brian Alexander Jackson. Estamos ante un proyecto desarrollado al margen de subvenciones públicas, con muy pocos recursos, pero con una sincera convicción. A su escasez de medios, además, se suma el esfuerzo adicional que supone ambientar la trama en la década de los 60.

El relato se acerca a los sucesos de San Sebastián de Garabandal, concediendo un relevante protagonismo a un brigada de la Guardia Civil, encargado de mantener el orden en la zona y testigo directo de lo acontecido. El agente es interpretado por Fernando García Linares, quien compone un personaje honesto, cuyas dudas le irán embarcando en una búsqueda de la verdad, libre de prejuicios. En esa situación también se encuentra el párroco local, don Valentín, al que da vida Rafael Samino. A sus propias incertidumbres y a las dificultades ligadas a un fenómeno tan complejo, se unirá la restringida capacidad de movimiento que las autoridades eclesiales imponen al sacerdote. Asimismo, el film presta una especial atención a la vidente Conchita González, representada por Belén Garde.

La Iglesia católica ha abordado con su habitual cautela el caso tratado por este largometraje. Precisamente, uno de los objetivos de la producción reside en impulsar la investigación en torno a unas revelaciones que, si bien no son consideradas como contrarias a la fe por la Santa Sede, hasta ahora no cuentan con el respaldo de indicios sobrenaturales, oficialmente reconocidos.

Desde su estreno, el 2 de febrero, la cinta ha venido cosechando unos excelentes datos de recaudación por sala. En ese baremo es, justamente, donde pueden competir este tipo de títulos independientes, que igualmente disponen de unos limitados medios para la distribución.

Garabandal, sólo Dios lo sabe es una película realizada a contracorriente, que denota una gran implicación por parte de sus promotores y participantes. Entre todos han logrado una historia que resulta interesante, dando a conocer unos hechos que algunos ignorábamos y fomentando la devoción a la Virgen María.