Caviezel y Gibson en el set de La Pasión de Cristo

Jim Caviezel y Mel Gibson en el set de La Pasión de Cristo

Parece mentira que, con la cantidad de cristianos que hay en el mundo, haya tanta escasez de personajes públicos sin miedo a defender su fe y sus principios. Uno de los que nunca se ha echado atrás es Jim Caviezel, protagonista de La Pasión de Cristo, que acaba de jugársela al declarar: “defiendo a todos y cada uno de los niños no nacidos… no amo tanto mi carrera como para permanecer callado ante esto”.

Su forma de actuar nunca ha ido conforme a las normas para tener éxito en Hollywood. Interpretó el papel de Jesucristo, no como el que se enfrenta al reto de representar a un personaje histórico tan trascendente, sino como el que lo afronta desde sus profundas creencias y así lo declara. El tópico de “por exigencias del guión” siempre se lo ha saltado a la torera, porque a lo largo de su carrera se ha negado a hacer lo que entiende que no es aceptable, aunque eso le costase perder algún papel.

El paso al frente que ha dado Caviezel tiene aún más valor después de ver el peaje que ha pagado Mel Gibson por rodar una película sobre Cristo. Teniendo en cuenta que, además, desde entonces la vida del cineasta no ha sido precisamente ejemplar, algunos medios han tenido un pretexto para someterle a una crucifixión pública.

El caso de Caviezel es diferente, porque no tiene tanta popularidad como Gibson y porque es un actor con la cabeza muy asentada. No obstante, pase lo que pase a partir de ahora, es muy consciente de que todos los esfuerzos en favor de la vida de los no nacidos son pocos.