Cruz

Fotografía: Kimber Shaw (Creative Commons)

Jesús ya había anunciado a sus discípulos su próxima Muerte, pues… con ésta van 2. Les dijo: “Grabaos bien estas palabras: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Pero seguían sin entender ni flores y cómo Jesús tenía un carácter de lo lindo, pues no se atrevieron a preguntar…

Los discípulos:

Esto ya lo he oído yo antes, pero ¿qué quiere decirnos?

Tú calla ¿eh? A ver si vamos a meter la pata.

¡Pero yo quiero que me lo aclare!

Pues mejor no, porque estamos todo el día con Él y ya ves lo listos que somos…

El no comprender les sumió en una gran tristeza y oscuridad. De sus Palabras sólo desvelaron que su Maestro sería entregado… Pero ¿cómo?, ¿por quién?, ¿por qué?

La falta de sabiduría y fe para entender es triste y, hacemos preguntas y preguntas porque nos supera la razón y el dolor que eso produce hoy en Jesús (después de todo lo que hizo, habló y sufrió), es más duro que su padecimiento en la tierra. ¡Tremendo!

Ellos son nuestra imagen… Pero al final, con la Resurrección del Hijo, entendieron la Verdad de Dios; es por lo que su Legado Divino llega y es para nosotros. No seamos “Tomasas ni Tomases” ni muramos guiados en y por la necedad. En estos tiempos a nosotros, que somos “normalitos”, Jesús no se nos va a aparecer Resucitado como a ellos, así que… FE, oración y observad la cantidad de milagros que acontecen en todo el mundo.

¿Necesitamos más? “Pos” no.