Cruz

Fotografía: Sean MacEntee (CC)

“Os dejo la paz, mi propia paz. Una paz que no es la que el mundo da. No estéis angustiados, no tengáis miedo. Ya habéis oído lo que os he dicho: «Me voy, pero volveré a estar con vosotros».” (Jn 14, 27)

Como yo no te encontraba

Como yo no te encontraba,
caminaste Tú hacia mí.
Como yo no te veía,
te hiciste luz para mí.

Como yo iba… y venía,
Tú decidiste aguardar
a que la desesperanza
hiciera huella en mi vida
y te viniera a buscar.

Como ahora sé que vienes,
busco todos los momentos
que tejen mi día a día,
cierro los ojos, y rezo
y te espero en el silencio.

No hay nada que valga más
que sentirte aparecer.
No hay nadie que, como Tú
logre estremecer mi alma
y llenar de tanta PAZ
mi agotado corazón.

 
“En paz me acuesto y enseguida me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo.” (Salmo 4, 8)