Calvario

Fotografía: Lawrence OP (Creative Commons)

Sí, estoy bautizado, hice la Comunión, estudié en un cole de curas/monjas… Pero no voy a misa… Los curas…

– Ah, los curas… ¿Es que no están consagrados?, ¿son protestantes?

No, católicos, pero son personas como tú y como yo.

– Personas desde luego, pero como tú y como yo ¡NO! Ellos están consagrados por el Espíritu Santo para que te quiten la culpa del pecado y, consagren el pan y el vino (transubstanciación) convirtiéndolos en Cuerpo real (ventrículo izq.) y Sangre real (grupo AB positivo) de Cristo. Ese milagro sólo pertenece a los seguidores de Pedro, la Iglesia Católica, como mandó Jesús.

Eso ya no es de ésta época…

Y ¿dices ser de Cristo? Su Palabra es eterna y eterna la vida de quien la escucha (Jn 5,24, Pe 1,24-25). Y les envió por todo el mundo hasta llegar a ti.

Las cosas y los tiempos cambian…

– Nada ha cambiado, sino tú. Él dijo: “Yo soy el camino, la VERDAD y la vida”. No te salvarás sin su Evangelio.

¡A saber esos Escritos!, ¿quién los garantiza? Ya estoy muy “estudiado”… Roma hace lo que le conviene.

– Los apóstoles son la garantía y Roma hace lo que debe, y cuando no, deja que la tierra y el cielo los juzgue, no tú. La Consagración de un sacerdote es perpetua.

Y si, estarás muy “estudiado”, pero también dijo: “De cierto os digo que si no os volvéis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos” (Mt 18,3). Le sobran tus carreras universitarias, sólo te pide humildad al leer el Evangelio.

A mí nadie me dice lo que tengo que leer ni escuchar.

Pues jamás olvides que Él NO TE NECESITA, pero tú a Él… ¡Espera y lo verás!