Televisor

Fotografía: Shannon (Creative Commons)

En noviembre de 2010 publicamos la noticia de la creación de 13 Tv, haciéndonos eco del objetivo marcado por sus promotores de ofrecer “contenidos alejados de la agresividad, la crispación política y la frivolidad social”. A día de hoy, lo que encontramos en esta cadena, vinculada a la Conferencia Episcopal Española, no se ajusta a estos principios. Sin poner en tela de juicio la valía de los profesionales que trabajan en 13 Tv, no parece el tipo de canal donde deba participar la Iglesia católica.

Los contenidos cristianos ocupan un lugar claramente secundario, con algún espacio a horas de poca audiencia, un bucle con las mismas películas religiosas y algunos grandes eventos como la JMJ de Madrid, muy bien conducidos, pero puntuales. El grueso fundamental de la cadena lo ocupan los debates políticos, donde falta pluralidad y, a veces, sobra agresividad. Es evidente que la CEE no controla al 100 % los contenidos y no me extrañaría que se estuviese replanteando su lugar en el canal.

La Iglesia tiene que hacer valer su doctrina y no la de ningún partido. Más bien tendría que apostar por un medio para la evangelización y, por qué no, también para el entretenimiento. Puede que un canal con más espacios religiosos tuviera que cerrar porque no fuera rentable, pero sería congruente y no se desaprovecharía, en cierto modo, el efecto llamada del papa Francisco hacia los alejados, participando en contenidos meramente políticos. Al ciudadano le interesa lo que dice el papa, por supuesto, lo que no le gusta es la incoherencia.

Los cristianos debemos tender puentes y defender nuestros principios, sin caer en la crispación. Aparte de la rentabilidad, no hay motivo para que la Iglesia no tenga un canal que sirva como vehículo para llevar a la gente su labor espiritual y caritativa. Sin embargo, en este momento, 13 Tv dista mucho de ser ese medio.