Carretera

… La mítica Ruta 66 desde Chicago a los ángeles no se parece en nada a mi gran Ruta 18. Una es larga, agotadora, solitaria y te asombra cuando te desvías al Gran Cañón de Colorado ¡Impresionante!… La mía es distinta ¡Única!, más larga, más estupenda y no agota. Si te acercas a sus cañones y no te equivocas, son sublimes en altura, mucho más que los de Colorado, pero si te equivocas y no rectificas, sus cañones pueden convertirse en una pesadilla rojiza infernal.

En mi Ruta 18 puedes ir a pié, en coche, en avión o empezar desde el silencio de tu cuarto. Mi Ruta es una aventura extraordinaria. Te pasa de todo absolutamente y siempre vas acompañado aunque no quieras. En la Ruta 66 si lo haces solo, igual no vuelves…

La 66 se llama así por un asunto más bien “político” y discutido entre Estados con 2 números iguales para que no se olvide. En mi Ruta no se discutió, el número era perfecto porque tenía alma y no se olvida. Se construyó hace 2000 años con 1 Precursor, 12 obreros más 1 adicional y espectacular, 4 periodistas que lo contaron -dos de ellos eran parte de los obreros-, un gran Aparejador y el mejor Ingeniero del mundo.

Los planos de la Mujer aparejador, fueron exactos y soberbios a los ojos del Ingeniero; el pionero de la Ruta, los obreros y reporteros, inolvidables por siempre y, del Ingeniero ¡Qué te voy a contar! 18 Artífices para mi Ruta. La más extraordinaria que se haya hecho en el mundo, recorre el planeta de Norte a Sur y de Este a Oeste.

No dejes de hacer esta Ruta. Puedes empezar mañana, y un día, cuando hagas la 66, llévate la Guía de la 18. Te sorprenderá saber que las tierras de la 66 son de mi Arquitecto, solo que en ella no puso su Alma como en la 18, simplemente es una ruta…