Flor

Fotografía: Aftab Uzzaman (CC)

“Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros si me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis.” (Jn 14, 19)

Por ti, he visto

Por ti, he visto
la esclavitud de la vanidad
el vacío del poder
la tristeza del éxito social
la soledad de la falta de amor
la angustia de vencer
el equívoco de la felicidad
la locura de la razón
la inconsistencia de la apariencia
la traición del orgullo
la mentira de la soberbia
la injusticia del juicio
la ceguera de la ira
la mezquindad del dinero
la necedad de la hipocresía
la traición de los ídolos
la falacia de la seguridad
la debilidad de la mente
el desprecio de la verdad
la ignorancia del saber.

Pero, también,
por ti, he visto
la libertad de creer
la plenitud de no tener nada
la alegría del dolor
la fuerza del verdadero amor
la riqueza de fracasar
la verdad de tu promesa
la eficacia de tu Palabra
la belleza que no se ve
los frutos de ponerse en tus manos
la sabiduría de no juzgar
la luz de la paciencia
la plenitud de la Paz
la grandeza de la entrega
la transparencia de tu Verdad
la certeza de tu respuesta
la seguridad de reposar en Ti
la fortaleza de tu Fuerza
la pasión por estar contigo
la certeza infinita de “no saber”.

 
“La enseñanza del Señor es perfecta, porque da nueva vida.” (Salmo 19, 7)