Juan el Bautista

El testimonio de Juan el Bautista (Pieter Brueghel el Joven)

Lucas es muy descriptivo y yo lo voy a resumir: En el año 15 del reinado de Tiberio Cesar; Poncio Pilatos, Gobernador de Judea y Herodes (el malo) al frente de Galilea… ¡no falta ni uno!, Dios habló a Juan en el desierto. No sé por qué será, pero cuando se trata de Dios, ¡Hala! todos al desierto…

Predicaba un bautismo de conversión para el perdón de los pecados y muchos iban a que les bautizara (sólo con agua) y Juan les decía: “Raza de víboras ¡Juan!, demostrad con obras vuestro arrepentimiento y no digáis que vuestro padre es Abrahán… Pues ya está el hacha puesta en las raíces del árbol y el que no dé buen fruto, será cortado y echado al fuego”. Tremendo este Juan, igualito a Jesús; y las víboras le preguntaban: “¿Qué tenemos que hacer?”.

“El que tenga dos túnicas reparta al que no tiene ninguna…”, el que tenga tres, dé dos y el que tenga cuatro, seguro que no viene…

Acudieron también a bautizarse unos publicanos que le dijeron: “Maestro ¿qué tenemos que hacer nosotros? Y Juan contestó: “No exijáis más de lo que manda la ley”, pues ¡anda que hicieron caso, no hay más que ladrones con corbata y Rolex…! Y unos soldados que también estaban por allí, preguntaron: ¿Y nosotros?, Juan les dijo: “No intimidéis a nadie, no denunciéis falsamente y contentaros con vuestra paga”.

El personal creía, por el modo de hablar, que podía ser el Mesías, pero él declaró: “Ya viene el que es más fuerte que yo y a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego”. Esto quiere decir que te pone la marca (como nosotros a los toros y ya somos de Él ¡Genial! Y Continuó: “Tiene en su mano el poder de separar el trigo de la paja y ésta echarla al fuego eterno”; unos para arriba y otros al infierno, infierno… Juan era increíble, con un carácter de familia que para qué… Y con razón.