La transfiguración

La transfiguración (Giovanni Bellini)

Genial y alucinante lo que pasó en este monte:

Resulta que Jesús se fue a orar con Pedro, Juan y Santiago al monte Tabor y… Aquí viene lo bueno, de pronto su rostro y vestimenta se volvieron resplandecientes y con Él aparecieron dos hombres también “brillantes”, Moisés y Elías (profetas del año catapún) que hablaban de su Muerte en Jerusalén.

En aquel momento, a los discípulos les entró un sueño muy raro pero “con un ojo” vieron toda la escena. Cuando los profetas se “alejaban”, Pedro dijo:

“Maestro que bien se está aquí” (debía estar algo “tontorrón” porque no sabía ni lo que decía). Hagamos tres tiendas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías (¿cómo les reconoció Pedro?, pues no sé). Mientras decía esto, una nube les cubrió y los tres ¡Zas!, se despejaron de golpe al oír una voz alta y clara dentro de la “niebla” (parece un cuento de miedo):

“Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo”. Tan pronto como cesó la voz y la nube, Jesús se quedó apartado y ellos guardaron silencio ¡A ver, menudo yuyu! Nada de esto debía ser contado (¡puff, qué difícil!).

Gracias al Evangelio, nosotros sí sabemos los secretos más recónditos vividos por Jesús y sus hombres; y siendo así, no os quepa la menor duda de que es porque también nos considera sus grandes amigos.

Dios, sólo nos dice que Le escuchemos y obremos en consecuencia. ¡No nos pide más!

¿Os dais cuenta de que lo dijo Dios? Dios, también hablaba ¡Es increíble!