El estreno de Silencio, el día de Reyes, marcó el comienzo de un año en el que han ido llegando, a cuentagotas, otras propuestas que aúnan interesantes valores humanos y artísticos. Estas son para nosotros las cinco más destacadas:

 

1

Silencio

Martin Scorsese

Silencio Aparte de ser una de las mejores películas de 2017 es, sin duda, uno de los títulos religiosos más logrados de lo que llevamos de siglo. Casi treinta años ha esperado Scorsese para poder trasladar a la gran pantalla la novela homónima de Shusaku Endo, acerca de dos misioneros jesuitas que ponen rumbo a Japón. Ambientada en el siglo XVII, se trata de una obra densa y violenta, que escenifica el fuerte choque cultural originado por el desembarco del cristianismo en tierras orientales y, como consecuencia, la cruenta persecución hacia sus primeras comunidades. La cinta incide en la fortaleza de unos jesuitas fieles al máximo a su fe, inmersos en una situación extrema.


2

El otro lado de la esperanza En el que podría ser el último film de Aki Kaurismäki -según ha declarado el director finés- encontramos otra historia de un marcado humanismo, que pone sobre el tapete la crisis de los refugiados en Europa. Sigue los pasos de un sirio que intenta conseguir asilo en Finlandia, mientras teme por la suerte que pueda haber corrido su hermana. Kaurismäki firma un nuevo relato poblado por pintorescos personajes que, en contra de lo que podría pensarse a primera vista, son capaces de dar lo mejor de sí mismos para ayudar al prójimo. Una auténtica parábola fílmica del buen samaritano, desarrollada con el particular estilo de un cineasta inimitable.


3

Converso

David Arratibel

Converso Esta producción, cuyo título alberga el doble significado de conversión y conversación, se ha convertido -valga la redundancia- en una de las sorpresas del año. En formato documental, su autor, David Arratibel, indaga desde su agnosticismo en las experiencias de conversión de su madre, sus dos hermanas y su cuñado, al tiempo que se pregunta sobre la acción del Espíritu Santo entre sus seres queridos. La fe, el entendimiento y la familia constituyen el hilo conductor de una propuesta, articulada con una sinceridad que ha conferido al conjunto el infrecuente privilegio de agradar a creyentes y escépticos.


4

Le fils de Joseph

Eugène Green

Le fils de Joseph El veterano realizador neoyorquino, afincado en París, Eugène Green ha prescindido de cualquier convencionalismo temático y formal a la hora de elaborar esta notable película, estructurada en cinco capítulos, inspirados en sendos pasajes bíblicos. Con un estilo de obvias resonancias bressonianas, no apto para públicos amplios, narra la historia de un adolescente abandonado por su padre, que vive bajo el cuidado de su bondadosa progenitora. Green conforma una lúcida alegoría de la Sagrada Familia, reflexionando sobre el sentido de la paternidad y apelando a la esperanza, frente al cinismo imperante en la sociedad actual.


5

All Saints

Steve Gomer

All Saints Hace unos días hablábamos de esta cinta, basada en hechos reales, que cuenta las dificultades de un sacerdote episcopaliano embarcado en su primer destino, en una iglesia rural al borde de la desaparición. Al igual que El otro lado de la esperanza tiene como trasfondo el drama de unos refugiados, en este caso, birmanos. La inesperada irrupción de estos en el templo de Todos los santos obligará al bisoño clérigo a llevar a la práctica sus convicciones cristinas. El largometraje expone los beneficios de pertenecer a una comunidad y los derivados de la solidaridad, a la vez que reflexiona acerca de los misteriosos designios de Dios.