Most

Most narra la entrañable relación entre un operador ferroviario y su pequeño hijo Lada. Una parte importante del argumento transcurre a lo largo de un día, en el que el muchacho acompaña a su padre al trabajo. El relato está compuesto por dos tramas: la principal, que recoge este vínculo paternofilial, y una segunda, que sigue los pasos de una joven adicta a las drogas. Esta última se sube a un tren cuyos pasajeros encarnan el egoísmo y la mezquindad presentes en el ser humano, junto con la frustración que generan estas actitudes.

El viaje se torna en tragedia, cuando el tren llega antes de la hora prevista al puente donde el padre de Lada tiene su puesto. Entonces se produce una situación que compromete gravemente al crío y enfrentará a su progenitor a una decisión crucial, pues deberá elegir entre la vida de su hijo o la de los viajeros de un tren que está a punto de descarrilar.

Esta cinta se rodó en la República Checa y en Polonia con la dirección de Bobby Garabedian, en la que es su única incursión como realizador hasta la fecha, ya que su carrera ha estado más enfocada a la interpretación. El guion lo escribió el propio Garabedian en colaboración con otro actor, William Zabka, mientras que la banda sonora es obra de John Debney, autor de la partitura de La Pasión de Cristo. Por otro lado, destaca la bella fotografía de Michael FitzMaurice.

El título fue galardonado en diversos festivales cinematográficos y estuvo nominado al Óscar en la categoría de mejor cortometraje, en la edición celebrada en el año 2005, aunque la producción se estrenó en el Festival de Sundance de 2003. Para poder competir por la estatuilla se editó con un montaje algo reducido, de veintinueve minutos, ya que en realidad se trata de un mediometraje que supera por poco la media hora.

Te aviso que, a continuación, hago spoiler para comentar el sentido cristológico de esta historia. Tras el contratiempo ferroviario, el padre entrega a su hijo para salvar a los pasajeros. Estos, a excepción de la chica con problemas de adicción, pasan por delante de él totalmente ajenos a la devastadora decisión que ha tomado y al riesgo que han corrido. El desenlace es una alegoría de la muerte redentora de Cristo por voluntad de Dios, en un mundo que parece no haberse dado cuenta, salvo en casos donde, como sucede en el film, este sacrificio transforma el corazón humano.