La voz del desierto es un grupo de música formado por sacerdotes y seglares, que tiene como objetivo evangelizar de una nueva manera; a través del rock. Alberto Raposo, uno de los miembros del grupo y delegado de juventud de la diócesis de Alcalá de Henares, se unió a dos seminaristas, que como él eran aficionados a la música y juntos comenzaron la andadura de este grupo.

A finales del año 2005 publicaron el primero de sus cuatro discos, llamado Hágase en mí tu voluntad. Su último disco, editado en 2013, se titula Él me vuelve a levantar. Con sus álbumes tienen el objetivo de llevar la Palabra de Dios, especialmente, a los más jóvenes.