3 estrellas
6
El creyente
Título original: La prière
Año: 2018
País: Francia
Duración: 107 min.
Género: Drama
Categoría: Laicos
Calificación moral: +18
Director: Cédric Kahn
Guión: Cédric Kahn, Samuel Doux, Fanny Burdino
Música:
Fotografía: Yves Cape
Reparto: Anthony Bajon, Damien Chapelle, Àlex Brendemühl, Louise Grinberg, Hanna Schygulla

Thomas, de 22 años, es adicto a las drogas. Para superar sus problemas se une a una aislada comunidad católica, donde otros jóvenes tratan de rehabilitarse. En un primer momento se resistirá a librar la dura batalla interior requerida por el proceso. También manifestará un fuerte rechazo por las normas que rigen el día a día del lugar, pero conocerá a una chica llamada Sybille, que le animará a perseverar.

Se nota que el francés Cédric Kahn sabía bien qué quería contar en esta película y cómo hacerlo, porque ha conformado una historia sólida. Con ritmo pausado, realiza un acercamiento realista y nada complaciente a una casa de retiro espiritual, a la que acude un drogodependiente buscando encauzar sus pasos. Allí tendrá la protección de unos compañeros que, como él, luchan por dejar atrás su pasado, bajo la constante amenaza de una recaída.

Trabajo y oración son la base de la terapia aplicada en el centro, con el fin de que sus inquilinos se olviden de la droga o el alcohol. Thomas llegará a un sitio donde no le juzgarán al entrar y del que podrá salir libremente cuando lo desee. Progresivamente, descubrirá el poder sanador de la fe, alimentada por la vida comunitaria y la música. La suma de todo apaciguará sus miedos y, con ello, sus reacciones violentas.

El bello paisaje montañoso en que está enclavado el centro aporta oxígeno al film. Igualmente resta aridez a la propuesta el enamoramiento que impulsará a Thomas a seguir adelante. Su relación con Sybille, no obstante, está algo falta de desarrollo, teniendo en cuenta su relevancia en el conjunto. Por contra, hay una escena sexual entre ambos que resulta excesiva, por mucho que Kahn quiera subrayar lo terrenal.

La cinta fue premiada con el Oso de Plata al mejor actor -para su protagonista Anthony Bajon- en el Festival de Berlín. El relato se inspira en la comunidad del Cenáculo, fundada en 1983 por la religiosa Rita Agnese Petrozzi. Refleja bien una realidad que supone una puerta abierta a la esperanza y puede llevar a una experiencia de encuentro con Dios. Otro aspecto planteado con acierto es la vocación, sobre la que se exponen los sacrificios que conlleva. Además, la trama muestra las distintas maneras que tienen los acogidos de interiorizar la religión, valorando todos ellos, eso sí, el modo en que les ayuda.

El creyente (fotograma)