3 estrellas
6
El palacio ideal
Título original: L’incroyable histoire du facteur Cheval
Año: 2018
País: Francia, Bélgica
Duración: 105 min.
Género: Drama, Biográfico
Categoría: Estrenos
Edad: +13
Director: Nils Tavernier
Guión: Nils Tavernier, Laurent Bertoni, Fanny Desmares
Música: Baptiste Colleu, Pierre Colleu
Fotografía: Vincent Gallot
Reparto: Jacques Gamblin, Laetitia Casta, Florence Thomassin, Bernard Le Coq, Natacha Lindinger

Ferdinand Cheval es un cartero viudo que recorre, en cada jornada de trabajo, un largo camino para repartir el correo. Cuando amplían aún más su ruta conoce a Philomène, una mujer también viuda, de la que se enamora y con la que contrae matrimonio. De su unión nace Alice, a quien Cheval comienza a construir un palacio para demostrarle su afecto, sin que le frenen en su propósito ni el ingente esfuerzo que conlleva el proyecto ni las habladurías de sus vecinos, que le tachan de loco.

A veces la realidad supera a la ficción, como sucede en esta encantadora película, basada en la extraordinaria historia de Ferdinand Cheval. La cinta transcurre en una zona rural francesa, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Ha sido dirigida por Nils Tavernier, un realizador sin la notoriedad de su padre -Bertrand Tavernier-, pero que sabe sacar partido de las enormes posibilidades que le ofrecía el relato, centrándose especialmente en el ámbito familiar de su protagonista.

Cheval es mostrado como un hombre solitario y soñador, que se siente más a gusto rodeado de naturaleza que de otras personas. Encuentra el apoyo incondicional de Philomène, una mujer capaz de ver lo bueno que hay en su interior, mientras otros le censuran por ser distinto. Precisamente, el hecho de ser diferente le lleva a levantar un edificio único, al que dedicará treinta y tres años. Con tenacidad y una insólita creatividad da forma a sus sueños, con piedras que va recogiendo en sus itinerarios postales.

El palacio es para Cheval un medio de expresión. Es incapaz de manifestar sus sentimientos y su obra es la manera que tiene de decirle a su hija Alice que la quiere. Más compleja es la relación con su hijo, quien, en contra de su voluntad, fue enviado con sus tíos, tras el fallecimiento de su primera esposa. Esto generó en él una culpabilidad que desconoce cómo canalizar.

Lo que cuenta el largometraje recuerda a la construcción de la conocida como catedral de Justo Gallego, en Mejorada del Campo. La trama avanza pausadamente, pero con los suficientes elementos para desarrollarse con fluidez. Tavernier adopta la estructura clásica de biopic, con saltos a diversos momentos de la vida de su personaje principal. Toma pocos riesgos, sin embargo, mantiene a raya los excesos melodramáticos y remata muy bien un film que resulta convincente. A esto último ayuda el eficaz trabajo de Jacques Gamblin, representando a Ferdinand Cheval, y la sobriedad de Laetitia Casta, en el papel de Philomène.

El palacio ideal (fotograma)