3 estrellas
6
Tengamos la fiesta en paz
Título original: Tengamos la fiesta en paz
Año: 2021
País: España
Duración: 102 min.
Género: Comedia, Musical
Categoría: Estrenos
Edad: +7
Director: Juan Manuel Cotelo
Guión: Juan Manuel Cotelo
Música: Luis Mas
Fotografía: Luis Soravilla
Reparto: Carlos Aguillo, Teresa Ferrer, Mamen García, Eva Bravo, Ana Bravo, Juan Sánchez, Miguel A. Serrano

Una familia viaja al campo para celebrar la Navidad. Durante el camino se pierden y comienzan las peleas entre los padres, quienes, más adelante, continuarán sin darse tregua, pese al disgusto de sus tres hijos y de la madre de ella. Cansados de sus constantes trifulcas, los pequeños deciden castigarles y les encierran en casa sin móvil ni ordenador, con la esperanza de salvar un matrimonio que se viene a pique.

Infinito + 1 ha dado un salto al afrontar su primera película enteramente de ficción, tras varios documentales. No es así para Juan Manuel Cotelo, que debutó como director con el drama El sudor de los ruiseñores, a finales de los noventa. Aunque la propuesta llega cuando las producciones familiares están en pleno auge en el cine español, su línea es diferente. Por un lado, por su financiación íntegramente privada y, por otro, por su fondo y forma, pues adopta el formato de musical y tiene una base claramente cristiana, que refleja el origen de las fiestas navideñas.

La historia cuenta con una divertida premisa y transcurre con sencillez. Expone situaciones cotidianas, como las dificultades para conciliar trabajo y familia si hay explotación laboral de por medio. Esto se escenifica con humor, mediante el extravagante jefe del padre, representado por Cotelo. El film ironiza sobre otras cuestiones, entre ellas la telebasura, con una simpática intervención de Santi Rodríguez.

Los actores de menor edad sostienen buena parte del peso de la trama y lo hacen con naturalidad. Las hermanas, de hecho, también lo son en la vida real. Otro de los personajes más jóvenes es el de Chusmari, un chico que no se sabe de dónde viene y que irá cobrando importancia en el desarrollo de los acontecimientos.

Con una vocación decididamente optimista, la cinta trata el tema del divorcio, cuyos índices están disparados. Como antídoto apela al diálogo, al perdón y a la determinación para volver a encender el fuego del amor, en un escenario donde los hijos son clave. Se apunta a que en una familia todos son necesarios, en este caso, desde una abuela de armas tomar hasta la pequeña a la que apenas prestan atención. Y la oración igualmente ayuda para propiciar más Navidades unidos y teniendo la fiesta en paz.

Tengamos la fiesta en paz (fotograma)