3,5 estrellas
7
Chicken Run: Evasión en la granja
Título original: Chicken Run
Año: 2000
País: Reino Unido, Estados Unidos, Francia
Duración: 84 min.
Género: Animación
Categoría: Películas infantiles, Aardman, DreamWorks
Calificación moral: TP
Director: Peter Lord, Nick Park
Guión: Karey Kirkpatrick
Música: Harry Gregson-Williams, John Powell
Fotografía:
Reparto:

La granja de la señora Tweedy y su marido es un lugar cruel para las gallinas, forzadas a cumplir con unos estrictos mínimos de productividad, si no quieren acabar mal. Cansadas de la situación, Ginger y el resto de las gallinas intentan escapar de distintas maneras, pero sus planes se frustran una y otra vez. Cuando algunas se resignan a aceptar su desdichado destino, una noche llega hasta allí un gallo norteamericano llamado Rocky. Es recibido como un héroe y, ni corto ni perezoso, se compromete a enseñarles a volar para que puedan salir por encima de la valla. Tendrán que darse prisa para llevar la idea a buen puerto, porque su dueña está fraguando un maléfico proyecto para hacerse rica, que no será precisamente halagüeño para ellas.

La productora británica Aardman Animations, responsable de La oveja Shaun, firmaba su primer largometraje a principios de siglo. Contó con la estimable asociación de DreamWorks y el debut no pudo ser mejor, superando los 200 millones de dólares de recaudación en todo el mundo.

Para conseguir esta cálida acogida internacional, en Aardman tuvieron que llevar a cabo un desarrollo creativo lento y costoso, que requería mucho tiempo para construir y mover los personajes. Para cada segundo, la marionetas se manipulaban y fotografiaban 20 veces; un proceso muy laborioso, aunque estuviesen por debajo del estándar de 24 fotogramas por segundo, como medida para reducir el presupuesto. Los cuerpos de las gallinas fueron hechos con silicona recubierta de látex, mientras que las cabezas y alas se modelaron con plastilina. Para ocultar la unión entre ambos materiales se emplearon collares y pañuelos. El resultado final de la animación fue realmente brillante.

El gran trabajo técnico no hubiese lucido tanto, si no hubiera estado respaldado por el buen guión de Karey Kirkpatrick, elaborado a partir del argumento de los directores Peter Lord y Nick Park. La trama aporta secundarios tan buenos como el fanfarrón Rocky, la gallina de pocas luces que hace ganchillo compulsivamente, la empollona con gafas, el gallo ex-marine o los dos ratones con sus trapicheos. La protagonista es la osada Ginger, que es la gallina con más amplitud de miras de todas y cuyos sueños serán los que animen a seguir adelante a las demás para alcanzar sus anhelos de libertad.

Como escenario está la granja de la implacable señora Tweedy, recreada como un campo de concentración, con barracones y alambradas. La cinta es muy entretenida e imaginativa, con momentos para soltar una carcajada.

Chicken Run: Evasión en la granja (fotograma)