3 estrellas
6
Fievel y el Nuevo Mundo
Título original: An American Tail
Año: 1986
País: Estados Unidos
Duración: 80 min.
Género: Animación, Aventuras, Drama, Musical
Categoría: Películas infantiles
Edad: TP
Director: Don Bluth
Guión: Judy Freudberg, Tony Geiss
Música: James Horner
Fotografía:
Reparto:

La familia del ratón Fievel Ratonowitz se ve obligada a huir de Rusia, después de perder su hogar y ser asaltada por los gatos. Se embarca hacia América en busca de un futuro mejor, pero Fievel se pierde durante el viaje, cuando cae del barco en una tormenta. Al llegar a Nueva York, tras completar la travesía en una botella, el pequeño ratón intentará reencontrarse con los suyos.

Esta agradable película, ambientada a finales del siglo XIX, tiene como trasfondo el antisemitismo latente en tierras rusas en aquella época y la inmigración. Fue dirigida por Don Bluth -curtido como animador en Disney-, que formuló un paralelismo entre personas y roedores. Su planteamiento es presentado ya en los primeros compases de la historia, una vez que los dueños humanos de la casa donde vive la familia de Fievel son atacados y los ratones, a su vez, sufren el acecho de los gatos.

Los Ratonowitz cruzan el océano, tratando de hacer realidad el sueño americano. En Estados Unidos se encontrarán con un país poblado por habitantes de distintas procedencias, que conforman un crisol de culturas. Su destino, no obstante, será mucho menos idílico de lo que esperaban, porque allí también hay gatos, a diferencia de lo que creía el padre de Fievel. Sin embargo, los ratones están decididos a luchar por sus derechos y liberarse de la tiranía que padecen.

La cinta está desarrollada con una bonita animación y cuenta con la inspirada música de James Horner, que aporta una oportuna emotividad al relato. Fievel, su entrañable protagonista, tiene el mismo nombre que el abuelo de Steven Spielberg, que ejerció como productor del film. Aun siendo un ratoncito frágil físicamente, compensa su debilidad con su carácter intrépido y valiente. Y lo más importante es que mantiene la esperanza de reunirse con su familia y persiste, casi sin desfallecer, en este objetivo. En la perseverancia reside, justamente, uno de los principales mensajes de la propuesta.

Fievel y el Nuevo Mundo (fotograma)