3 estrellas
6
Harry Potter y el prisionero de Azkaban
Título original: Harry Potter and the Prisoner of Azkaban
Año: 2004
País: Reino Unido, Estados Unidos
Duración: 142 min.
Género: Fantástico, Aventuras
Categoría: Películas infantiles, Warner Bros, Harry Potter
Calificación moral: +7
Director: Alfonso Cuarón
Guión: Steve Kloves
Música: John Williams
Fotografía: Michael Seresin
Reparto: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, David Thewlis, Michael Gambon, Robbie Coltrane

La convivencia de Harry con sus tíos sigue sin ser especialmente amistosa. Tras un nuevo incidente con ellos, regresa junto a sus amigos a Hogwarts para su tercer año de estudios. El inicio del curso está marcado por la fuga de Sirius Black, recluido hasta entonces en la prisión de Azkaban. Black está relacionado con el fallecimiento de los padres de Harry y su huida pone en peligro la vida del joven mago.

Alfonso Cuarón tomó las riendas de esta tercera entrega, una vez que Chris Columbus -realizador de las dos primeras- renunciase a continuar para poder pasar más tiempo con su familia. El que sí repitió es el guionista Steve Kloves y se incorporaron al reparto actores conocidos como Emma Thompson, en el papel de histriónica instructora; Gary Oldman, como Sirius Black; Julie Christie, dando vida a la señora Rosmerta, o Michael Gambon, en sustitución del fallecido Richard Harris, tras la negativa de Ian McKellen -Gandalf en El señor de los anillos– por la mala relación que tenía con Harris. En todo caso, estos ilustres intérpretes tienen apariciones bastante breves. El personaje adulto con más interés es el profesor Lupin, que recayó en David Thewlis.

Al aceptar la dirección de la película, Cuarón no conocía ni los libros ni había visto las anteriores partes. Eso no fue impedimento para que el mexicano consiguiera dotar a su trabajo de una estética muy lograda, con más escenarios naturales y criaturas tan extrañas como los dementores, que contribuyen a dar un tono más oscuro a la saga, en la línea que comenzaba a esbozarse en la segunda parte, Harry Potter y la cámara secreta.

La historia marca el paso a la adolescencia de Harry, Hermione y Ron, que aparecen más tiempo en ropa de calle que con sus uniformes, para marcar esa evolución en su personalidad. Además, Harry conocerá nuevos datos sobre su pasado, que le ayudarán a conocerse mejor a sí mismo.

Harry Potter y el prisionero de Azkaban (fotograma)