3,5 estrellas
7
Ice Age: La edad de hielo
Título original: Ice Age
Año: 2002
País: Estados Unidos
Duración: 81 min.
Género: Animación
Categoría: Películas infantiles, Blue Sky
Calificación moral: TP
Director: Chris Wedge, Carlos Saldanha
Guión: Michael Berg, Michael J. Wilson, Peter Ackerman
Música: David Newman
Fotografía:
Reparto:

La llegada de un período de glaciación, obliga a los animales a emigrar al sur para protegerse del frío. Al perezoso Sid los suyos le dejan atrás, pero encuentra acomodo junto al mamut Manny, en contra de la voluntad de éste. La extraña pareja pasará a ser una singular manada, cuando recojan a un bebé humano extraviado y se agregue a ellos el tigre Diego. Éste marcará el camino a seguir para devolver al crío a su familia, aunque sus verdaderas intenciones pasan por cazarlo, a poco que se despiste el resto.

Ice Age: La edad de hielo fue el primer largometraje de Blue Sky y, quizá, el mejor que ha llevado a cabo hasta la fecha. Su animación está varios pasos por detrás del nivel que ofrecían Pixar y DreamWorks a principios de siglo, pero el desarrollo de la historia es realmente bueno. Comienza con una sobresaliente secuencia en la que descubrimos el gran hallazgo del film, que no es otro que Scrat; una ardilla que se resiste a perder su bellota. Sus gags son sencillamente geniales y convirtieron al desdichado animalillo en uno de los grandes secundarios del cine de animación.

El proyecto fue originalmente ideado por Blue Sky como un drama, pero la Fox sólo apoyaría la producción en el caso de que el estudio se decantase por una comedia para niños, como así sucedió. El resultado fue un gran éxito de taquilla, que puso la primera piedra de una saga que ha ido perdiendo fuelle con cada entrega.

La película avanza sin altibajos, con momentos tan ingeniosos como los protagonizados por Scrat o la disputa por unas sandías entre unos pájaros con aires apocalípticos y la manada liderada por Manny. El relato habla sobre el entendimiento entre el hombre y el mundo animal mientras que, por otra parte, señala la amistad como fórmula para superar las diferencias.

Recibió una nominación al Oscar en la categoría de mejor cinta de animación, que se llevó la japonesa El viaje de Chihiro.

Ice Age: La edad de hielo (fotograma)

Scrat; una ardilla inasequible al desaliento

La entrada en escena de esta ardilla prehistórica en Ice Age: La edad de hielo, no pudo ser más brillante. Protagonizaba el pasaje con el que se iniciaba el film y lo cierto es que se trata de una de las secuencias más divertidas que nos ha deparado el cine de animación, hasta la fecha. Asimismo marcaba las pautas de lo que se ha ido repitiendo después: el personaje persigue compulsivamente a una bellota y se encuentra con todo tipo de obstáculos que, una y otra vez, frustran sus tentativas. Sin embargo, lo peor de todo son los cataclismos que suele ocasionar el pequeño animalillo.

Uno de los aspectos más cómicos de Scrat es su tenacidad, que está por encima de cualquier atisbo de duda. No se da por vencido nunca, desafiando el riesgo que entrañan acantilados, volcanes, pirañas, dinosaurios o tiburones. Además, se ha ganado al público sin necesidad de articular ni una sola palabra, únicamente con gags que parecen inspirados en las comedias mudas. Tan solo emite algunos gruñidos de esfuerzo, desaprobación, rabia e, incluso, de sorpresa ante algún desastre que está provocando. El encargado de proporcionarle estos sonidos ha sido Chris Wedge, codirector de la primera parte y de Robots, entre otras cintas de Blue Sky; estudio del que es cofundador.

El nombre de Scrat procede de ardilla y rata, ya que alberga características de ambas especies, aunque principalmente de la primera. Está representado con un alargado hocico, de cuyo extremo salen dos dientes de sable, y con unos grandes ojos, entre asustadizos e inocentes. Estos rasgos son los que más le distinguen de una ardilla, ya que por lo demás cuenta con unas patas cortas que le dificultan la captura de la preciada bellota, es de color entre marrón y gris, y su cola constituye una parte significativa de su cuerpo. A veces, cuando las cosas no le salen bien, lo exterioriza con un tic en uno de los ojos.

Sus historietas se insertan entre las aventuras relatadas por la trama principal, oxigenando el desarrollo de la misma. Solamente entra en contacto directo con la manada liderada por Manny en momentos muy puntuales y poco relevantes a nivel argumental.

Tras causar la erupción de un volcán en la primera entrega -entre otras calamidades-, en Ice Age 2: El deshielo, ya con unas expectativas muy altas hacia su aportación, los guionistas lo colocan como el culpable de crear una gran segmentación en los bloques de agua congelada, al enterrar su bellota.

Su presencia es mayor que en los precedentes en Ice Age 3: El origen de los dinosaurios, al enamorarse de Scratte‎. De ella recibirá una de cal y otra de arena, siendo víctima de las tópicas inconveniencias de una relación de pareja, por los caprichos de su nueva compañera. Esa circunstancia le llevará a soñar despierto con sus escaramuzas de soltero, en las que corría libremente tras la bellota.

En Ice Age 4: La formación de los continentes vuelve a ser una ardilla sin compromiso y, nuevamente, desata una catástrofe al ocultar su bellota. Esta vez el problema es que origina una apertura en el planeta, por la que cae hasta el centro de la Tierra, donde sus movimientos desencadenan la separación de la corteza terrestre, conformando los continentes. No obstante, no será su última acción con consecuencias planetarias, pues en Ice Age: El gran cataclismo se ve envuelto en una odisea espacial, cuyo involuntario resultado será que un asteroide se dirija hacia la Tierra, poniendo en peligro la subsistencia de sus moradores.

Es evidente que la franquicia de Ice Age no sería la misma sin Scrat, que es uno de los grandes responsables de su éxito. Ha sido el elemento diferenciador con respecto al resto de títulos de animación que llegan a las pantallas y ha dejado patente la importancia que tiene el secundario estrella, para dar un salto de calidad al conjunto. Aparte de cinco largometrajes, el personaje ha protagonizado la mayoría de los cortos que ha lanzado Blue Sky Studios, tales como Bellotas, No Time for Nuts, Scrat in Love o Scrat-Tástrofe Cósmica.

Ice Age: La edad de hielo (Scrat)