4 estrellas
8
La bella y la bestia
Título original: Beauty and the Beast
Año: 1991
País: Estados Unidos
Duración: 84 min.
Género: Animación, Fantástico, Romance, Musical
Categoría: Películas infantiles, Walt Disney
Calificación moral: TP
Director: Gary Trousdale, Kirk Wise
Guión: Linda Woolverton
Música: Alan Menken
Fotografía:
Reparto:

Bella es una alegre joven, pretendida por un altivo muchacho de su aldea llamado Gastón, que no despierta el más mínimo interés en ella. Cuando desaparece su padre y descubre que está apresado en un misterioso castillo, se ofrece como moneda de cambio para liberarlo. Esto la convertirá en prisionera de una bestia que, en realidad, es un príncipe atrapado por un hechizo, cuyo efecto sólo se romperá si encuentra el amor de una mujer, antes de que caiga el último pétalo de una rosa encantada.

Esta adaptación de un cuento de hadas francés marcó el resurgir de Disney, a principios de los 90. Su importancia fue capital para el estudio, que recobró el brillo de antaño con un éxito de crítica y público. Además, sería el germen de otros importantes largometrajes como Aladdin y El rey león.

Lo cierto es que la recuperación de Disney ya se había comenzado a vislumbrar en el film precedente, La sirenita, a cuyos directores, la dupla formada por Ron Clements y John Musker, se les ofreció este proyecto. Sin embargo, agotados por su trabajo anterior, dejaron paso en la realización a los debutantes Gary Trousdale y Kirk Wise, que llevarían a buen término el reto más importante de sus carreras.

La riqueza del apartado musical y la calidad de la animación de este clásico están fuera de toda duda. Conforman un elegante envoltorio, completado por el romance que brota entre dos seres muy dispares. Su cautivadora historia de amor pone el acento en el valor de la belleza interior, que es el gran mensaje de la cinta. Como curiosidad, hay que indicar que Walt Disney había intentado llevar a la gran pantalla el relato original en la década de los 30 y en los 50, sin que se dieran las circunstancias propicias para ello, siendo archivada la idea.

Tras el excelente estreno de La bella y la bestia, los premios no se hicieron esperar y en los Oscar marcó dos hitos insólitos hasta entonces para un título de animación, al sumar seis nominaciones y conseguir colarse entre las candidatas a mejor película. Finalmente se llevaría las estatuillas a mejor banda sonora, para Alan Menken, y canción por Beauty and the Beas, galardón que recaería en el trabajo conjunto de Menken -que hizo doblete- y Howard Ashman, fallecido ocho meses antes de la presentación de la producción y a cuya memoria se dedicó la misma.

La bella y la bestia (fotograma)