3,5 estrellas
7
Los mundos de Coraline
Título original: Coraline
Año: 2009
País: Estados Unidos
Duración: 100 min.
Género: Animación, Fantástico
Categoría: Películas infantiles, Laika
Calificación moral: +7
Director: Henry Selick
Guión: Henry Selick
Música: Bruno Coulais, Danny Elfman
Fotografía: Pete Kozachik
Reparto:

Coraline acaba de mudarse a un viejo caserón de campo, donde sus padres se disponen a terminar un libro sobre jardinería y casi no le prestan atención. La chica es bastante inquieta y su nuevo entorno no le resulta demasiado atractivo, al menos, hasta que encuentra en su casa una misteriosa puerta. Esperando satisfacer su imaginación se adentra, a través de la abertura, en un pasadizo que le lleva a un mundo alternativo, donde descubre a unos padres iguales a los suyos, pero que tienen unos botones cosidos en los ojos y son mucho más considerados con ella. Sin embargo, las circunstancias le irán revelando que, tras su amabilidad, se esconde algo turbulento.

Laika Entertainment firmó su primer largometraje con esta interesante versión de una novela de Neil Gaiman, dirigida por Henry Selick. El realizador de Pesadilla antes de Navidad también escribió el guión. Su historia no atiende a los habituales patrones del cine de animación pues, aun estando destinada a un público principalmente infantil, incluye elementos oscuros y momentos intensos que la hacen apropiada para niños mayores y adultos.

Los indudables riegos artísticos de la película están respaldados por la solidez de la trama y por una excelente animación. Asimismo, destacan los singulares decorados góticos -que generan una atmósfera intrigante-, y la gran expresividad de los personajes. Fueron fruto de un cuantioso despliegue de medios, acrecentado por la inusual duración de un film como éste, urdido con la laboriosa modalidad de stop motion.

Se da la particularidad de que, en principio, la producción estaba ideada para rodarse en acción real con Dakota Fanning como protagonista. La joven actriz accedió con agrado a poner voz a Coraline, una vez que el proyecto tomó otros derroteros.

La cinta expone los inconvenientes del deseo de vivir en un lugar idílico, habitado por seres perfectos. Estos son representados mediante unas marionetas con botones en los ojos, que les impiden ver la realidad.

El autor de la novela adaptada, el mencionado Neil Gaiman, declaró sentirse inspirado por las historietas sobre brujas con las que su hija, de pocos años de edad, intentaba ayudarle en su proceso creativo cuando llegaba a casa del colegio y lo encontraba trabajando. Al no localizar un relato que se asimilase a las fantasías de la cría, con el que poder satisfacerla, decidió escribirlo él mismo. Esta traslación fílmica de su obra recibió una nominación al Oscar en la categoría de mejor largometraje de animación, premio que finalmente recayó en la sobresaliente Up.

Los mundos de Coraline (fotograma)