3,5 estrellas
7
Wolfwalkers
Título original: WolfWalkers
Año: 2020
País: Irlanda, Luxemburgo, Francia, Dinamarca, Estados Unidos, Reino Unido
Duración: 103 min.
Género: Animación, Fantasía, Aventuras
Categoría: Películas infantiles, Cartoon Saloon
Edad: +7
Director: Tomm Moore, Ross Stewart
Guión: Will Collins
Música: Bruno Coulais
Fotografía:
Reparto:

La inglesa Robyn Goodfellowe viaja con su padre a Irlanda con la misión de acabar con los últimos lobos que quedan. Pero una vez allí la chica deja de ver a estos animales como una amenaza tras conocer a Mebh, una muchacha que se transforma en lobo cada noche.

Resulta reconfortante que haya estudios que se atrevan a ofrecer una alternativa a la dominante animación en 3D. Junto a Studio Ghibli el mejor ejemplo es Cartoon Saloon, cuyos largometrajes llegan a cuentagotas, porque requieren años de producción. En Wolfwalkers vuelven a hacer gala de su característico estilo a la hora de representar personajes y escenarios, demostrando nuevamente un enorme talento en la utilización del color.

Los hechos narrados transcurren en Irlanda, a mediados del siglo XVII. Giran en torno a la amistad entre Robyn, una aprendiz de cazadora, y la wolfwalker Mebh. Más allá del abismo que les distancia al principio, descubren que tienen en común mucho más de lo que pensaban. Robyn perdió a su madre, mientras que Mebh carece de una figura paterna y está separada de su progenitora. Precisamente, su inesperada amiga le ayudará a reunirse con ella.

El film presenta momentos verdaderamente épicos, pero su contenido es dramáticamente inferior al de La canción del mar, el mejor trabajo del estudio y del director Tomm Moore. En esta ocasión, el cineasta ha estado acompañado en la realización por Ross Stewart y ha repetido con el guionista Will Collins.

El villano de la función es Lord Protector, que está basado en el inglés Oliver Cromwell. Mediante este personaje el relato cuestiona el colonialismo y el extremismo religioso. Cromwell, protestante puritano, considera que cumple la voluntad de Dios sometiendo a los irlandeses e intentando exterminar a los lobos para mantener el orden y, de paso, su poder. Lástima que la película se limite a colocar como contrapunto al paganismo, sin alusión alguna a las crueles acciones de Cromwell para erradicar al catolicismo de Irlanda.

La trama repite temas tratados por La canción del mar, como la sobreprotección de los hijos y la pérdida de una madre. En la línea de Ghibli, pone el acento en el vínculo entre el ser humano y la naturaleza, aunque con elementos folclóricos irlandeses e inspiración celta. La historia, aun sin ser brillante, tiene mucha fuerza y su animación es para quitarse el sombrero.

Wolfwalkers (fotograma)