4 estrellas
8
El nuevo mundo
Título original: The New World
Año: 2005
País: Estados Unidos, Reino Unido
Duración: 135 min.
Género: Drama, Aventuras, Histórico, Romance
Categoría: Películas con valores
Calificación moral: +13
Director: Terrence Malick
Guión: Terrence Malick
Música: James Horner
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Reparto: Colin Farrell, Q’orianka Kilcher, Christopher Plummer, Christian Bale, August Schellenberg

Virginia, 1607. Una expedición inglesa desembarca en las costas americanas, en busca de tesoros, y se establece en un asentamiento llamado Jamestown. El capitán Smith, tras salvarse de ser ejecutado por indisciplina, comanda una arriesgada misión conformada por varios hombres, cuyo objetivo es tratar con los nativos. Smith será el único que sobrevivirá a un ataque de los indígenas e incluso llegará a contar con la aceptación de estos, después de eludir nuevamente la muerte, esta vez por mediación de la hija del jefe de la tribu. La joven y el colono comenzarán una complicada relación amorosa.

Podría decirse que este largometraje, basado en la historia de Pocahontas, es el más comercial de la filmografía de Terrence Malick. Aunque a tal afirmación hay que hacerle las debidas salvedades, no ya por ser discutible respecto a La delgada línea roja, sino porque estamos ante una propuesta nada convencional, ajena a los estándares de Hollywood. La realidad es que el director norteamericano permaneció fiel a su estilo poético y filosófico. Las secuencias de acción, por ejemplo, son escasas y sin apenas violencia gráfica, en pos de reflexiones introspectivas, sin que el conjunto pierda por ello un indudable carácter épico.

La producción supuso la primera de las fructíferas colaboraciones entre Malick y el director de fotografía Emmanuel Lubezki, que filmaron la mayoría del metraje exclusivamente con luz natural. Menos amistosa fue la reacción de Christopher Plummer hacia el realizador, al ver reducida su presencia en el montaje final, por la costumbre del cineasta de rodar muchas horas de material, que luego son muy recortadas al editar. Tampoco quedó precisamente conforme James Horner con la utilización que se hizo de su banda sonora, especialmente por la sustitución de una parte por obras clásicas.

Las tierras ocupadas por los ingleses son mostradas como una especie de jardín del Edén. Sin embargo, cuando los colonizadores constaten su incapacidad para sacarles partido, el paraíso de los indígenas se convertirá en un infierno para ellos. «Mientras mueren de hambre, buscan oro», medita Smith sobre el incomprensible comportamiento de los suyos. La cinta sugiere que el verdadero tesoro, ignorado por ellos, es la propia naturaleza. A esta idea, que guarda similitudes con el contenido de La delgada línea roja, se añade una clave adicional que es el amor.

El corazón endurecido del capitán Smith tiene poco que ver con la sinceridad y fidelidad de su amada Pocahontas, interpretada por una jovencísima Q’orianka Kilcher. No existe ninguna alusión al nombre nativo de la protagonista en todo el film. Sí se menciona, por contra, el nombre de Rebecca que tomó al ser bautizada como católica anglicana.

En sus últimos trabajos, Malick se ha adentrado de lleno en el cristianismo, pero aquí refleja, principalmente, la espiritualidad fuertemente ligada a la naturaleza de Pocahontas. Y lo hace con su insólita capacidad para capturar la belleza del entorno natural, que sirve como idílico escenario para una película sencillamente poderosa, tanto por su sensible trama amorosa como por su hipnótica fotografía.

El nuevo mundo (fotograma)