3,5 estrellas
7
Broker
Título original: Beurokeo
Año: 2022
País: Corea del Sur
Duración: 129 min.
Género: Drama
Categoría: Películas
Edad: +13
Director: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda
Música: Jung Jae-il
Fotografía: Hong Kyung-pyo
Reparto: Song Kang-ho, Gang Dong-won, Bae Doona, Lee Ji-eun, Lee Joo-young, Kang Gil-woo, Park Hae-joon

Una joven deja a su hijo junto a una iglesia durante una noche de lluvia. La chica, llamada So-young, espera que el bebé sea adoptado, pero este acaba en manos de dos hombres que pretenden venderlo. So-young se arrepiente de su decisión y sigue la pista del niño hasta descubrir lo ocurrido. Con el propósito de dar con una buena familia para la criatura, se une a los traficantes en la búsqueda de unos padres de adopción.

De entrada, me desconcierta esta última película de Koreeda, porque me cuesta empatizar con unos personajes principales dibujados con tonos grises oscuros. El realizador japonés, sin embargo, cuenta una historia con mucho fondo, aunque sus protagonistas no sean precisamente ejemplares. Con este largometraje, el primero que dirige en Corea del Sur, continúa su exploración de los lazos familiares.

El punto de inicio de la trama está en una caja para bebés, que es un pequeño habitáculo -existente en algunos países- donde los padres pueden dejar de forma anónima a sus recién nacidos. En torno a un niño abandonado en uno de estos lugares se reúnen la madre y dos delincuentes. Uno de ellos es dueño de una tintorería, mientras que el otro creció en un orfanato sin que nadie le adoptara y, por eso, entiende muy bien a un chaval huérfano de ocho años que se une al grupo y parece que va a correr su misma suerte. Tras ellos van dos inspectoras de policía que investigan el caso.

Los traficantes quieren ganar dinero, pero se autojustifican diciendo que buscan lo mejor para la criatura. Y es cierto que se encariñan con el bebé, que es una especie de imán para todos los que están cerca, incluida So-young. El director del film se pregunta qué hace a alguien madre o padre, retomando un tema que trató en De tal padre, tal hijo. Aquí la madre biológica intenta encontrarle una familia adecuada a su retoño, aunque cabe cuestionarse si podría serlo una pareja que pacta una adopción clandestina.

Koreeda no hilvana su relato tan bien como en otras ocasiones, pero logra algunas secuencias brillantes. No obstante, lo más relevante es su visión del valor que tiene la vida de los niños no deseados. Sale a la palestra el aborto, cuando una de las agentes de policía le sugiere a So-young que habría sido lo conveniente en su caso y la joven le responde irritada preguntándole que si, en vez de abandonarlo, hubiese sido un delito menor matarlo antes de dar a luz. La réplica es demoledora, por mucho que luego Koreeda la haya matizado en alguna entrevista. Polémicas aparte, lo que quedan son varios debates y el mensaje que el cineasta -según señala en el pressbook– quería ofrecer: «es bueno haber nacido».

Broker (fotograma)