Año: 2018
País: España
Duración: 90 min.
Género: Documental, Wéstern, Comedia
Categoría: Películas cristianas
Edad: +13
Director: Juan Manuel Cotelo
Guion: Juan Manuel Cotelo, Alexis Martínez
Música:
Fotografía: Alexis Martínez
Reparto: Juan Manuel Cotelo, Santi Rodríguez, Carlos Aguillo, Inés Sájara, Carlos Chamarro, Claudia Durán
Cambiando el guión
Retomando el formato de Tierra de María, Juan Manuel Cotelo alterna ficción y documental para narrar este largometraje centrado en el poder del perdón. El film comienza con la recreación del rodaje de un wéstern, donde su director -interpretado por el propio Cotelo- se resiste a rodar un final marcado por la venganza. Esta trama, articulada en tono de comedia, sirve como hilo conductor de los testimonios recabados en diferentes lugares del mundo.
La cinta no solo trata sobre los beneficios de perdonar, sino también de ser perdonado. De esta manera, de una víctima de ETA pasa a un arrepentido terrorista del IRA. Sin embargo, más sorprendente aún es que aparezcan en el mismo plano víctimas con sus verdugos en impresionantes historias de reconciliación, donde se apunta la gracia de Dios como fundamental.
De todas las entrevistas se extrae que el odio engendra más odio de formas muy distintas y en lugares diversos, pero siempre con unas consecuencias dramáticas. Como remedio a esta espiral que se retroalimenta se coloca el perdón, mostrándolo como vehículo sanador que permite seguir adelante al que perdona y, en ocasiones, al receptor de este bien.
Uno de los relatos que más está llamando la atención es el de un marido, padre de tres hijos, al que su mujer abandonó para irse con otro hombre. Cuando ella regresó, él la acogió sin hacerle ningún reproche. Por inspirador que resulte el testimonio, no deja de ser un caso concreto que sería problemático convertir en una especie de dogma o recurso para la resolución de conflictos. El perdón no obliga a una víctima a renunciar a pedir explicaciones. En situaciones así hay heridas que curar, una confianza que reconstruir y límites para poder retomar una relación. Perdonar propicia la reconciliación, pero no suprime la necesidad de otros pasos para sanar.
El documental incluye diversas reflexiones en torno al tema principal. Se habla, por ejemplo, de cómo la libertad de expresión se utiliza para atacar a otros o del modo en que líderes e intelectuales pueden originar una masacre o bien ignorarla, en relación al terrible genocidio de Ruanda, perpetrado mientras Occidente guardaba un doloroso silencio. Acerca de esto se denuncia lo nocivo de ideologías excluyentes, que desembocan en intolerancia hacia el que no piensa igual o es diferente.
El film está impregnado de un optimismo que mira hacia lo mejor del ser humano sin obviar su peor cara, a través de testimonios desgarradores y auténticos, protagonizados por verdaderos héroes de la película de la vida. Personas que eligieron un camino distinto, cambiando el guion de su historia.