
Año: 2026
País: España
Duración: 78 min.
Género: Drama, Histórico
Categoría: Películas cristianas
Edad: +13
Director: Ricardo del Pozo
Guion: Ricardo del Pozo
Música:
Fotografía: Álvaro Sancho, Ricardo del Pozo
Reparto: Carla Pascual, Olatz Beobide, Paqui Rondán, Ramón Guzmán, Juan del Pozo, Lola Arroyo Prats
Una semilla que germina en el presente
El cielo es para siempre tiene una temática y una estructura que me recuerdan bastante a las películas de Pablo Moreno, ya que escenifica un acontecimiento histórico, marcado por la persecución religiosa, y su impacto en los personajes de una trama ficticia desarrollada en la actualidad. Este film de Ricardo del Pozo, además, incluye una parte documental que sirve de puente entre ambas historias.
El largometraje recrea el martirio de María Teresa Ferragut, una anciana de ochenta y tres años, y de sus cuatro hijas monjas, asesinadas en 1936 por los milicianos, unos meses después del estallido de la Guerra Civil española. María Teresa, también madre de un fraile capuchino que estuvo encarcelado durante la contienda, había refugiado en su casa de Algemesí -en Valencia- a sus cuatro hijas religiosas, amparándolas frente al odio anticlerical, hasta que fueron localizadas y arrestadas. El objetivo no era la anciana, pero esta se empeñó en acompañar a sus hijas para protegerlas y, por el mismo motivo, pidió ser fusilada la última.
La parte de ficción la protagoniza una familia cristiana cuyos tres hijos, Míriam, Juan y Clara, van sintiéndose interpelados por lo vivido por María Teresa y sus hijas, a medida que van conociendo los hechos a través de un libro que su madre les lee. Míriam está dividida entre permanecer fiel a sus convicciones o perder a su novio, cuando este hace planes para tener relaciones sexuales con ella. Su hermano Juan se está planteando ir al seminario, ante la incredulidad de sus amigos, y Clara sufre a causa de una enfermedad.
La película tiene un carácter didáctico y marcadamente catequético. Muestra cómo la semilla de la fe de un suceso ocurrido hace noventa años germina en tres jóvenes contemporáneos. Sus conflictos dan pie a cuestiones poco habituales en el cine, entre ellas las relaciones prematrimoniales, un tema inusual como comenté hace no mucho al escribir sobre Un paseo para recordar. Por medio del personaje de Míriam, asimismo, se reflexiona acerca del daño que hace la mentira. En la incipiente vocación de su hermano también hay una ruptura con una realidad secularizada y los problemas de salud de Clara sirven para abordar el sufrimiento.
María Teresa Ferragut y sus hijas formaron parte de los doscientos treinta y tres mártires españoles beatificados en 2001 por Juan Pablo II. Ellas no quisieron renegar de su fe para salvar sus vidas. En esta historia de fidelidad a Cristo, María Teresa igualmente permaneció fiel a sus hijas acompañándolas hasta el final. Fueron asesinadas por la vocación de las religiosas, no por una postura política. El film, aunque se haga eco del clima de violencia anticlerical de la época, tampoco tiene una dimensión política, sino que busca transmitir el legado de una fe que conecta el pasado con el presente.