Courageous

Está visto que el éxito de Alex y Stephen Kendrick, hermanos, cineastas y pastores baptistas de una iglesia de Sherwood, no ha sido flor de un día. Si con Prueba de fuego se colaron en los diez primeros puestos de la taquilla estadounidense, ahora han mejorado sus resultados con el estreno de Courageous. Su nueva producción cuenta la historia de cuatro policías que deben compaginar el difícil ejercicio de su profesión con la no menos complicada tarea de ser padres.

Con esta cinta, los hermanos Kendrick intentan fomentar la figura paterna en un país plagado de familias desestructuradas. Sus largometrajes siempre exponen los valores cristianos de una manera directa, sin rodeos. No tienen más pretensión que evangelizar y la verdad es que, con muy pocos medios, lo están haciendo de una manera efectiva. A día de hoy, Courageous lleva dos semanas entre los diez títulos más taquilleros y ha alcanzado los diecisiete millones de dólares, gracias a la movilización de las comunidades cristianas del país.

A pesar de la repercusión que está teniendo, es difícil que llegue a España de otra manera que no sea en DVD. Viendo su recaudación sería lógico que se estrenase en cines, pero no cuenta a su favor su carácter claramente confesional, aparte de la sensibilidad evangélica con la que está realizado. Para que nos hagamos una idea y salvando las distancias, este tipo de propuestas religiosas son en Estados Unidos lo que las series de la Rai sobre santos y papas en Italia.

Este es el cuarto film de los hermanos Kendrick tras Flywheel, Gigantes hacia la victoria -que también tuvo un considerable éxito-, y Prueba de fuego. Flywheel, el menos conocido, está hecho con los mínimos medios necesarios para sacar adelante un largometraje. Trata sobre un vendedor de coches sin escrúpulos, que se replantea su vida.

Hay que destacar que algunos católicos fueron invitados a seguir las evoluciones del rodaje de Courageous. Recordando que Benedicto XVI ha apelado a la necesidad del ecumenismo en su viaje a Alemania, al ver estas películas hechas por protestantes me sorprende comprobar que, en realidad, es mucho lo que nos une. Aunque el ecumenismo es muy complejo, es algo por lo que merece la pena luchar.