3.0 estrellas
6
San Jorge
Título original: House of David
Año: 2025-
País: Estados Unidos
Duración: 55 min. (2 temporadas)
Género: Drama, Histórico
Categoría: Películas cristianas
Edad: +13
Director: Jon Gunn, Jon Erwin, Alexandra La Roche, Lynsey Miller, Michael Nankin, Jeff T. Thomas
Guion: Jon Erwin, Jon Gunn, Bekah Hubbell, Jonathan Walker, Nathan A. Jacobs, N. D. Wilson, Laura Kenar
Música: Deana Kiner, Kevin Kiner, Sean Kiner, Jonas Myrin
Fotografía: Simos Sarketzis, Kristopher Kimlin
Reparto: Michael Iskander, Ali Suliman, Indy Lewis, Ethan Kai, Oded Fehr, Yali Topol Margalith

¿De qué trata?

El rey Saúl ha olvidado lo que Dios hizo por su pueblo y sus ansias de gloria humana están propiciando su caída. Mientras tanto, emerge la figura de David, un pastor cuyo espíritu se forja al amparo del profeta Samuel.

El ungido por Samuel

Esta serie creada por Jon Erwin y coproducida por Amazon lleva a la pequeña pantalla el texto bíblico de Samuel. Erwin es uno de los directores de referencia dentro del cine basado en la fe y lo mismo puede decirse de Jon Gunn, otro de los impulsores de esta producción para Prime Video. Previamente han trabajado juntos en películas como Ángeles cotidianos o Jesus Revolution, con las que han buscado llegar a públicos amplios, sin perder el trasfondo cristiano. Se nota que ese es también su objetivo en esta adaptación de uno de los relatos más populares del Antiguo Testamento.

Al comienzo de los capítulos de la primera temporada se advierte de las licencias creativas tomadas para recrear lo narrado por la Escritura. Si las licencias son ya de por sí habituales en los largometrajes bíblicos, no sorprenden en una serie con episodios de entorno a una hora de duración. No obstante, se nota que los guiones no están escritos a la ligera, sino que hay detrás un verdadero conocimiento del significado de lo que se está contando.

Con un estilo deliberadamente efectista, la producción intenta sacar el máximo partido de la épica de las batallas, sin escatimar en violencia. Algo que no me convenció de la primera temporada fueron algunos toques de fantasía, inspirados en El señor de los anillos. Aunque lo más mejorable era la falta de intensidad emocional de la historia. Afortunadamente, el nivel dramático sube de forma sustancial en la segunda temporada.

La acertada continuación de la serie muestra el crecimiento interior de David, su amistad con Jonatán y su enamoramiento de Mical, la hija del rey. El monarca, sin embargo, le compromete con otra de sus hijas, Mirab, a la que David no ama. Esto da pie a una subtrama romántica que está bien conectada con las numerosas batallas y con las luchas de poder alrededor de Saúl, cuyo personaje sigue ganando en profundidad desde sus contradicciones. El idilio amoroso de David y su ascenso derivan en diversas conspiraciones.

Aparte del interesante personaje de Saúl, destacan las representaciones de David y Samuel. Este último ejerce como guía, con la sabiduría propia de un profeta. Es el faro del joven David, a quien sus conflictos internos le ayudan a crecer, al contrario de lo que sucede con Saúl, consumido por la codicia. La diferencia entre ambos es que uno actúa con humildad a la luz de Dios y el otro le ha dado la espalda. El destino de David, marcado por su pelea con el gigante filisteo Goliat, es brevemente anticipado ya en el primer capítulo.

Esta exploración del Antiguo Testamento cuenta con unos buenos valores de producción y unas convincentes interpretaciones. Tras su inicio algo frío y pausado, la serie mejora a medida que saca más partido de la épica, el romance y la amistad que emergen de la historia narrada por el libro de Samuel. Y, como en otros relatos bíblicos, también hay traiciones, celos y manipulación. En contraposición, vemos las consecuencias de ocultar una verdad que siempre acaba abriéndose paso.

La casa de David (fotograma)