2,5 estrellas
5
The Way
Título original: The Way
Año: 2010
País: Estados Unidos, España
Duración: 120 min.
Género: Drama
Categoría: Películas cristianas
Edad: +13
Director: Emilio Estevez
Guion: Emilio Estevez
Música: Tyler Bates
Fotografía: Juan Miguel Azpiroz
Reparto: Martin Sheen, Deborah Kara Unger, Yorick Van Wageningen, James Nesbitt, Emilio Estevez

Tom Avery, un oftalmólogo viudo de California, recibe la noticia del fallecimiento de su hijo Daniel, víctima de un temporal en los Pirineos. Cuando Tom viaja hasta Francia para recoger los restos de su hijo, le informan que el accidente se produjo mientras este recorría el Camino de Santiago. La relación entre ambos siempre había sido distante, a raíz de sus mutuas diferencias en torno al futuro de Daniel. Sin embargo, Tom decidirá terminar la famosa ruta emprendida por su hijo, portando sus cenizas.

Emilio Estevez dirige a su padre Martin Sheen en esta película, cuyo guion ha escrito el propio realizador partiendo de un libro de Jack Hitt. No obstante, se ha inspirado principalmente en la peregrinación a Santiago de Compostela que su padre y su hijo, Taylor Estevez, habían hecho unos años antes.

El relato nos presenta a un hombre embarcado en un camino físico y espiritual, tratando de encontrar una armonía interior quebrantada por el duro revés sufrido. En el trayecto se cruza con no pocos individuos pintorescos y le acompañan tres viajeros, movidos por diversas razones. Los caracteres de sus compañeros están basados en el León cobarde, el Hombre de hojalata y el Espantapájaros del Mago de Oz.

La cinta ha sido rodada con un equipo humano muy reducido y pocos medios técnicos, una circunstancia que da un aire de autenticidad a esta road movie. Lástima que la historia adolezca de una mayor introspección e, incluso, de una exposición más equilibrada sobre el sentido cristiano que tiene itinerario para muchos peregrinos y que podría haber aportado algún personaje con motivaciones religiosas más evidentes. Asimismo, sobran los tópicos sobre España, plasmados en momentos tan surrealistas como la episódica aparición de tres penitentes, en lo que parece ser una especie de procesión. Aun así, la propuesta tiene su interés y es redimida, en parte, por la fuerza de las imágenes grabadas en el interior de la catedral de Santiago.

The Way (fotograma)