3 estrellas
6
Un ángel llamado Rebeca
Título original: Un ángel llamado Rebeca
Año: 2024
País: España
Duración: 68 min.
Género: Documental, Biográfico
Categoría: Películas cristianas
Edad: +7
Director: José María Zavala
Guion: José María Zavala
Música: Bruno Valenti
Fotografía: Miguel Gilaberte
Reparto:

El nombre de Rebeca Rocamora Nadal a la mayoría no nos suena. En eso tiene poco que ver con los protagonistas de otros documentales de José María Zavala, centrados en figuras tan conocidas como Juan Pablo II o el padre Pío. Aunque sí que es fácil apreciar ciertas similitudes entre Rebeca y Carlo Acutis, a quien el realizador madrileño dedicó los dos largometrajes que estrenó el año pasado. En Carlo y Rebeca hay en común, entre otras cosas, una fe que iluminó a otros y una muerte prematura a causa de una enfermedad.

El carácter cotidiano de la historia contada por la película es anticipado por los planos de Granja de Rocamora con los que comienza. En este pueblo alicantino nació Rebeca en 1975 y fue donde falleció veinte años después, coincidiendo con el domingo de Pentecostés. Actualmente está en proceso de beatificación. La Santa Sede la ha declarado sierva de Dios y estudia un supuesto milagro que habría tenido su intercesión.

Conocemos a Rebeca a partir de los testimonios de su madre, de sus tres hermanas y de otras personas cercanas a ella, como una amiga o un compañero de clase. También participan el vicepostulador de la causa de canonización, José Cristóbal Moreno, y José Ignacio Munilla, el obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante a la que perteneció Rebeca. Zavala, además, ha dispuesto de un valioso material audiovisual, con los vídeos grabados por el padre de la joven con una cámara de super-8 y numerosas fotografías.

Lo que vemos y escuchamos sobre Rebeca nos lleva a pensar en alguien normal, pero no por ello corriente. Fue catequista y queda patente que era una buena chica. Aunque tenía la tez blanca, el pelo claro y los ojos azules, su aspecto físico en la adolescencia no se amoldaba al estándar. Menos aun cuando el tumor que sufrió desde los diez años comenzó a hacer estragos. Esto, según revelan algunas intervenciones, le acarreó no solo las burlas de compañeros, sino crueles comentarios por parte de adultos.

El documental se estructura mediante varios bloques precedidos por títulos. Está bien editado, sin que se haya tratado de alargar su duración más de lo necesario. En el último apartado hablan personas que han buscado la intercesión de Rebeca, como la hermana Milagros, cuya curación podría servir para consumar la beatificación. Lo más interesante, no obstante, son las aportaciones de sus allegados y los vídeos familiares que muestran al gran público la desconocida historia de una joven que se ajusta, a la perfección, a lo que Francisco define como «santos de la puerta de al lado».

Un ángel llamado Rebeca