Cabrini

El mexicano Alejandro Monteverde no es un director que se prodigue demasiado, pero en menos de un año ha estrenado dos películas, más que nada porque Sound of Freedom se tiró un lustro en el limbo. Su nuevo film se basa en la vida de la italiana Francesca Cabrini, una religiosa cuyos planes de ser misionera en China dieron un vuelco cuando fue requerida al otro lado del mundo para asistir a inmigrantes italianos pobres en América.

La madre Francesca Cabrini dejó Italia para continuar su labor en Nueva York, donde trabajó activamente para cubrir necesidades educativas y sanitarias, y estuvo muy centrada en la atención de niños huérfanos. Recibió la ciudadanía en su país de acogida en 1909 y eso la convirtió después en la primera estadounidense en ser canonizada por la Iglesia católica. Fue proclamada santa por Pío XII, quien más tarde la nombró patrona de los inmigrantes.

Monteverde dedica una cinta biográfica bastante larga a la madre Cabrini, con una historia de 142 minutos de duración. El realizador ha declarado que antes de embarcarse en este proyecto no conocía nada de la monja italoamericana que protagoniza su cuarto largometraje. Monteverde ha vuelto a colaborar con el guionista Rod Barr, tras Sound of Freedom. El papel principal lo representa la actriz italiana Cristiana Dell’Anna, cuya interpretación ha sido elogiada por algunos críticos.

La película muestra la determinación de Francesca Cabrini para dignificar la vida de personas marginadas, pese a las múltiples dificultades a las que tuvo que enfrentarse por cuestiones raciales y de género. Carla Hay escribió en su crítica en Culture Mix que la adaptación «equilibra hábilmente temas de religión y derechos civiles», mientras que el título de la reseña de Rex Reed en Observer es: «Quédate con tu Barbie. Yo me llevaré a la madre Cabrini».

Cabrini no está teniendo el éxito comercial de Sound of Freedom ni tampoco esa desmesurada polémica que multiplicó la visibilidad del anterior film de Monteverde. En Estados Unidos, con la distribución de Angel Studios, su tope ha estado en el cuarto puesto de la taquilla y aún le queda para alcanzar -a nivel mundial- los cincuenta millones de dólares que se estima que ha costado, un generoso presupuesto.

Las producciones sobre personajes católicos nunca han funcionado en Estados Unidos tan bien como las de temática evangélica o cristiana en general. Allí incluso han llegado a estrellarse clásicos como La misión. Las valoraciones del largometraje, sin embargo, son mayoritariamente favorables. En Rotten Tomatoes ha recibido un 91 % de votos positivos por parte de la crítica y el 98 % entre el público. Su estreno está aún pendiente en varios países. A España llegará el 10 de mayo con el título de Una mujer italiana, de la mano de A Contracorriente Films, la también distribuidora española de la serie The Chosen (Los elegidos).