Ordinary Angels

Ordinary Angels es una de las películas que pintaban bien para este 2024 y no ha defraudado en su estreno. Está basada en un hecho real sucedido a mediados de los noventa en un pequeño pueblo de Kentucky, donde Sharon Stevens, cuya vida es un caos, encuentra un propósito ayudando a un desconocido, Ed Schmitt, que es padre viudo de dos hijas. La menor está gravemente enferma y necesita un trasplante. Ed trabaja duro, pero los gastos médicos están por encima de sus posibilidades.

La cinta ha sido recibida con buenas críticas. En Rotten Tomatoes es valorada positivamente por el 85 % de los críticos y por el 99 % de los espectadores. Se estrenó el 23 de febrero y está teniendo recorrido en los cines de Estados Unidos. En su lanzamiento se situó en el número tres de la taquilla y algún día incluso ha alcanzado el segundo puesto. Esta acogida debería propiciar que llegue a los países de habla hispana en cines, que es donde merece la pena que se proyecten este tipo de producciones, antes de que se distribuyan por plataformas de streaming.

Uno de los principales reclamos de Ordinary Angels es Hilary Swank, aunque hace tiempo que no esté en primera fila, puesto que en los últimos años no se ha prodigado demasiado. Pero esta actriz, doblemente premiada con el Óscar, siempre es una garantía. En el film interpreta a una peluquera con problemas personales y adicta al alcohol, que encuentra un motivo para salir adelante removiendo Roma con Santiago para recaudar fondos destinados a una familia en apuros.

Tras la realización está Jon Gunn, quien ha estado vinculado como productor, guionista o director a varios títulos cristianos. Aunque su mejor trabajo anterior era más bien humanista y tenía como tema de fondo la adopción. Me refiero al melodrama Deseos al viento, donde dos familias se enfrentan por la custodia de un niño. En su nuevo largometraje retoma la temática familiar, con el apoyo en la producción de Andrew Erwin y su hermano Jon, quienes cada vez afinan más con el enfoque de sus proyectos. Se han dado cuenta de que se pueden hacer películas basadas en la fe para públicos amplios, sin que la base espiritual de las mismas se resienta.

En Estados Unidos se les da muy bien adaptar hechos reales, como demuestran infinidad de ejemplos. Parece que este es uno de esos filmes que llegan al espectador con historias tan improbables como inspiradoras. Ordinary Angels trata sobre la solidaridad, los lazos comunitarios y la fe -en Dios y en los demás-, a través de alguien corriente que se convierte en un ángel, pese a que su vida sea un desastre.