Martin Scorsese en el rodaje de Silencio

Martin Scorsese en el rodaje de Silencio

A Pasolini le surgió la idea de hacer El evangelio según san Mateo durante una estancia en Asís, mientras esperaba la visita de Juan XXIII, al que dedicaría su obra. Años después, Lew Grade se lanzó a producir Jesús de Nazaret a raíz de una entrevista con Pablo VI, quien le animó a llevar a cabo el proyecto. El pasado mes de mayo fue Scorsese el que anunció una película sobre Jesús, expresando su deseo de responder a la llamada del papa a los artistas, tras la conferencia en el Vaticano «La estética global de la imaginación católica» y su posterior encuentro con Francisco.

El film de Scorsese sigue adelante y ya ha terminado un guion que ha escrito junto a Kent Jones. Su intención es comenzar el rodaje a finales de año, según ha expresado hace unos días en una entrevista para Los Angeles Times. El realizador neoyorquino conoció al papa Francisco en 2016, con motivo del estreno mundial de Silencio en la Santa Sede. Esta cinta marcó un punto de inflexión en su filmografía, dando inicio a una búsqueda espiritual que ha reflejado en algunos de sus últimos trabajos.

La publicación de Los Angeles Times revela que el largometraje de Scorsese transcurrirá principalmente en la actualidad, durará unos ochenta minutos solamente y se centrará en las enseñanzas fundamentales de Jesucristo. Otro dato aportado por el artículo es que se basará en un libro de Shusaku Endo, también autor de la novela homónima adaptada por Silencio.

El talento de Scorsese está fuera de toda duda. Fue uno de los directores emergentes del nuevo cine en Hollywood de finales de los sesenta y principios de los setenta y, mientras otros ilustres de aquella etapa -como Coppola- hace tiempo que vivieron sus mejores años, se ha mantenido en primera fila -pese a sus tropiezos- durante cinco décadas. Sin embargo, este antiguo seminarista, tan proclive a las temáticas violentas, es un cineasta ambiguo y atormentado, de modo que no es fácil prever el enfoque que dará a su aproximación a la figura del Maestro.

Scorsese vuelve a acercarse a la obra del escritor japonés y católico Shusaku Endo, adaptando esta vez Jesu no Shôgai (La vida de Jesús), mediante la que Endo intentó introducir el cristianismo en Japón, despojando a Cristo de buena parte de su divinidad para hacerlo más comprensible en un país mayoritariamente ajeno a su religión. Supongo que el interés de Scorsese no solo por Endo sino por la naturaleza humana de Jesús le habrá llevado a basarse en este libro. No obstante, ya veremos si encuentra el equilibrio entre su carácter humano y divino, y cómo casa un texto destinado a lectores no iniciados de Oriente con una producción que se desarrollaría en un país de base judeocristiana.

Aunque Scorsese es un realizador cuyos proyectos suelen estar respaldados financieramente, tardó muchos años en conseguir que Silencio se hiciese realidad y por ahora este film es solo una idea en ciernes. Aparte de las temporadas pendientes de estrenarse de la serie The Chosen (Los elegidos), esta película se suma a otras dos versiones sobre Jesús a la vista y no de directores cualquiera. Me refiero a la que lleva años editando Terrence Malick y a la secuela que planea Mel Gibson, así es que por falta de talento no va a ser. Precisamente Malick, después de ver Silencio, le escribió una carta a Scorsese preguntándole «¿Qué quiere Cristo de nosotros?». Parece que los dos van a tratar de averiguarlo.